El Diriangén ganó su título 29 del futbol nicaragüense. LA PRENSA/ CORTESÍA/ LIGA PRIMERA

¡Diriangén campeón! José Giacone neutraliza el poderío del Real Estelí

El plan del técnico argentino de los diriambinos rompió los pronósticos doblegando al favorito Real Estelí y conquistando el título nacional del futbol nicaragüense

El niño mimado de Diriamba, Luis Fernando Coronel, volvió a agrandarse en una final en el Estadio Independencia como sucedió en el 2018. El 9 del Diriangén salió este viernes por la noche en el segundo tiempo a ejecutar el plan diseñado por José Giacone, que consistió desde un principio en aguantar ordenado y aprovechar la primera oportunidad de sus atacantes en el área para conseguir el resultado (1-1) que necesitaba ante el Real Estelí, tras ganar 1-0 el primer desafío de la final. Giacone contó con el respaldo de los suyos, el criticado portero tico Alfonso Quesada, que atajó un penalti a Juan Barrera en el primer tiempo, y después Coronel, quien comenzando el tiempo extra, se convirtió en el intérprete de su estrategia apareciendo en el momento oportuno para rematar el gol del campeonato.

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Giacone nunca contó con el mejor material humano e implementó un estilo de juego poco vistoso, pero efectivo, que generó repudio colectivo en Diriamba. Fue criticado desde de su debut porque perdió contra el recién ascendido Masachapa y después por su forma de hacer jugar al equipo provocando que muchos aficionados se ausentaran del estadio gran parte del torneo. Algunos lo deseaban fuera desde antes de la final, sin embargo él tenía la estrategia apropiada para neutralizar el poderío del Real Estelí, el gran favorito del futbol nicaragüense porque gobernó la etapa regular y había quedado subcampeón de la Copa Centroamericana. 

No fue fácil. Byron Bonilla ganó el mano a mano a Melvin Hernández y el portero Alfonso Quesada (2’) llegó a atropellarlo en el área. El árbitro Ricardo Mendoza consideró que no tenía control del balón ni dirección a portería y señaló tiro de esquina. Después el Diriaingén empezó a jugar inteligente adelantando líneas presionando la salida e incomodando en cada zona de creación para evitar una fácil construcción del juego. Esa disposición impidió al Estelí encontrar sociedades que le permitiera darle fluidez al juego provocando centros laterales al corazón del área con ventaja para los centrales.  

José Giacone había diseñado un plan de juego casi impecable. El plantel ha absorbido su idea a la perfección y lo ejecuta efectivamente. El orden defensivo era su fuente principal y hacía daño a partir de un robo de balón o recuperación en el medio campo con triangulaciones rápidas como la que dejó a Carlos Torres solo frente al portero César Salandía. Richard Rodríguez remató desde fuera del área y el rebote de Salandía le cayó a los pies al volante argentino (6’), quien falló solo ante el marco. 

Bonilla se enfrascó en duelo con Hernández, que sufrió mucho en el uno contra uno. El granadino tenía libertad de movimiento e intentó romper ese esquema del Diriangén con individualidades poco exitosas, más allá de un centro que Quesada (16) desvió pegando en el travesaño y saliendo a tiro de esquina. Poco a poco, el Estelí se encontró con juego logrando movilidad del balón en el medio campo con cambios de orientación que terminan con centro al área. Así fue que Bancy Hernández cazó un rechace con dirección a gol y Jason Coronel lo detuvo con la mano. Juan Barrera (38’) cobró el penalti y Quesada, quien había sido criticado todo el torneo por sus pésimas salidas y aparente falta de forma física, lo atajó de forma magistral.

Cuando todo parecía que terminaría en un sinsabor para el Estelí, el juego colectivo e individual del plantel dio un paso al frente. Otra combinación por el sector derecho terminó en centro al área de Josué Quijano. Justin Cano, central del Diriangén, peinó el balón y Bonilla recepcionó en el otro costado. El granadino (45+3’) se acomodó y disparó cruzado para abrir el marcador e igualar (1-1) la serie final. El resultado obligaba el tiempo extra, pero el Estelí salió dispuesto a sentenciar en tiempo reglamentario. Lo intentaba con entusiasmo, pero sin claridad para dar el último pase. El Diriangén dio señales de vida con un remate desde fuera del área de Jonathan Moncada que Salandía (78’) desvió a tiro de esquina. Nada evitó el tiempo extra.

Luis Fernando Coronel (9) marcó el gol decisivo. LA PRENSA/ CORTESÍA/ DIRIANGÉN FC

Giacone había metido toda su artillería en el tiempo extra. El argentino Leonel Butter, un delantero fuerte y de buen juego, había sido el último en ingresar. Él junto al paraguayo Renzo Carballo eran los puntos fijos de las jugadas a balón parado dándole mayor trabajo a los centrales del Estelí liberando espacios para la movilidad de Coronel. El argentino Matías Galvaliz buscó a Renzo y Butter en un tiro libre, el balón rebotó donde Luis Fernando Copete, quien lo cabeceó al centro. El rechazó de la defensa cayó a los pies de Coronel (95’), quien se encontraba solo y remató con potencia. De esa misma forma en 2018 y en esa misma portería, tras un rechace, anotó el gol en el mismo minuto para dar el primer título al Diriangén en 12 años. 

El Diriangén resistió el resto del partido y consiguió el empate cortando la racha de dos campeonatos consecutivos del Estelí y reivindicando a Giacone, quien se convirtió en el primer argentino campeón, tras Omar Muraco con la UCA en 1968.    

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