Henry Duarte abrió las puertas de la Selección de Nacional a los futbolistas de padres nicaragüenses nacidos y desarrollados en el extranjero. En su proceso se incorporaron seis y el último fue Brayan Rodríguez, quien fue el portero titular en la Liga B Naciones de 2019 y acaba de conquistar con el Santa Ana el Torneo de Apertura de la Liga de Ascenso de Costa Rica, donde recuperó mejor nivel atajando penaltis en la semifinal y final y ahora esperar sostenerse para tener otra oportunidad a mediano plazo con el Fantasma Figueroa.
Puede interesarte: Clubes, Gobiernos, ligas y federaciones europeas se oponen a la creación de la Superliga
“Me ilusiona mucho volver a la selección. Terminé jugando la era del profe Duarte y representar nuestra nación me da mucha ilusión. Así que trabajo día a día con muchas ganas para cuando me llegue la oportunidad estar listo”, asegura Rodríguez, de 27 años, quien no pierde la esperanza en esa oportunidad. “Siempre me emociono con lo que puede salir bien y el pensar en tener una nueva oportunidad me da mucha ilusión. Más porque he sentido que los partidos que jugué lo hice de buena manera”, señala.

Rodríguez nació en Costa Rica de padres nicas. Debutó en la primera división con el Carmelita en 2016 siendo el portero titular en la temporada 2018-19 cuando dio el salto a la Azul y Blanco. Se estrenó en la selección en un amistoso contra Guatemala en marzo de 2019 y después jugó contra Dominica dos veces en octubre, San Vicente y las Granadinas y Surinam ,ambos en noviembre. El Carmelita descendió y estuvo un tiempo en la Liga de Ascenso, después tuvo una oportunidad en el Municipal Grecia donde solo disputó nueve minutos en la temporada 2020-21. Ahora reapareció siendo titular en la última parte de torneo atajando penaltis para ayudarle al campeón Santa Ana.