Otoniel Olivas había sido un brillante defensor central en el Real Estelí. Jugador de gran jerarquía y liderazgo. Fuerte y valiente. Y aunque su misión era siempre la de contener los ataques rivales, también facilitaba las salidas ofensivas de su equipo y hasta se proyectaba al arco contrario, al extremo que anotó 62 goles en sus 16 temporadas.
Sin embargo, cuando se presentó así mismo para hacerse cargo de la dirección técnica del equipo a mediados del 2002, los directivos de la época se vieron unos a otros y no tenían una respuesta, hasta que uno de ellos se atrevió a soltar la expresión que con el tiempo sería anecdótica: “te vamos a probar este fin de semana y luego hablamos”.|
«Va de viaje, no voy a fallar», dijo Olivas con la firmeza que proyectaba en sus días como jugador.
Y resultó una genialidad, al extremo que ganó su primer torneo y acabó con la hegemonía de los Caciques del Diriangén, quienes habían conquistado cinco títulos consecutivos en la década anterior y asomaban de nuevo como favoritos. Para cuando se retiró de la dirección del club en 2018, Olivas había ganado 12 títulos nacionales y 21 torneos cortos.
Resultó tan brutal su dominio y tan arrasador su ritmo ganador, que tuvo una racha de seis torneos cortos ganados (2006-2009) y luego otra de ocho (2011-2014). Hubo una etapa, en la que su tropa, el Real Estelí, permaneció invicta a través de 55 partidos, un récord a nivel de Centroamérica, y se convirtió en el técnico más exitoso del país.
Sin embargo, como siempre hay cuestionamientos, se comenzó a señalar que Olivas no ganaba más allá de las fronteras y que el Real Estelí necesitaba ideas frescas en su dirección. Y las cifras daban fuerza a esas controversias: una victoria, 32 derrotas y 12 empates en 55 encuentros en los torneos en el exterior. Así que se marchó sin despedida.
“Creo que es lo más sano tanto para el Real Estelí como para mí hacerme a un lado”, dijo el entrenador al marcharse. Y comenzó un desfile de entrenadores, entre los que se pueden contar al uruguayo Fernando Araujo, Sergio Iván Rodríguez, Holver Flores y el mexicano José Luis Trejos, pero los títulos se ausentaron de la institución.
Olivas regresó a mediados del año pasado y su impacto fue inmediato. Ha ganados los dos últimos torneos nacionales para ampliar a 14 sus conquistas, pero mejor aún, dejó sin efecto los argumentos de que no ganaba fuera del país: ahí está listo para la Final de la Copa Centroamericana del próximo 28 de noviembre en el duelo de ida contra el tico Liga Deportiva Alajuelense.
En el camino han quedado el Xelajú de Guatemala, el FAS de El Salvador, el Olimpia de Honduras, el Saprissa de Costa Rica y el Atlético Independiente de Panamá, mientras trata de agregar a la lista de víctimas a la Liga Deportiva Alajuelense, en un desempeño que no tiene precedentes en la historia local del futbol de clubes en la Concacaf.
El balance Olivas durante la actual temporada de la Copa Centroamericana de Futbol es de cinco victorias, dos empates y una derrota, lo que constituye una transformación drástica con relación a sus resultados anteriores más allá de la liga local. Pero, además, el Real Estelí, no solo ha ganado. Ha mostrado un buen futbol, ordenado, táctico, vistoso y combativo.
“Lo más importante ha sido el cambio de mentalidad, gestionar situaciones adversas, que con actitud y determinación, los muchachos las han convertido en victorias para alegría de los nicaragüenses”, a dicho Olivas, quien a sus 55 años, parece vivir su punto más alto, mientras se convierte en el mejor técnico nicaragüense de todos los tiempos.
Olivas también logró clasificar a la Selección Nacional de Nicaragua a la Copa Oro en el 2008, cuando dejó en el camino a Guatemala, pero sin justificación, pronto quedó fuera de la conducción del plantel Azul y Blanco, pero se ha dedicado a hacer historia con el Real Estelí, a pesar de que al inicio lo estaban probando solo por un fin de semana.
En vez de eso, se ha quedado para siempre. Independientemente de lo que pase ante la Liga Deportiva Alajuelense, Olivas ya inscribió su nombre en el libro de la historia.