Más de 20 organizaciones opositoras firmaron una proclama en la que expresan su rechazo a que el territorio nicaragüense sea usado de manera estratégica para el paso masivo de migrantes, lo que para algunos críticos significa que la dictadura de Daniel Ortega involucró a Nicaragua en una «guerra híbrida» contra Estados Unidos, un concepto nuevo en términos de seguridad, que se comenzó a usar en los últimos años.
El politólogo Félix Maradiaga explicó que en «las guerras híbridas se combinan tácticas convencionales y no convencionales para alcanzar objetivos políticos y militares». «Se emplean una variedad de métodos, que incluyen operaciones militares convencionales, guerra irregular, ciberguerra, guerra económica, operaciones de influencia y desinformación, y el uso de actores no estatales como mercenarios o grupos paramilitares», dijo Maradiaga.
Agregó que «el objetivo principal de la guerra híbrida no es lograr una victoria militar convencional, sino desestabilizar y debilitar al enemigo a través de una combinación de estas tácticas».
Nicaragua es una ruta privilegiada hacia el norte
La proclama de los opositores expone que la dictadura orteguista ha logrado consolidar su alianza con el bloque de países con regímenes totalitarios: Rusia, China, Irán, Corea del Norte, Venezuela y Cuba, los cuales tienen como denominador común adversar a Estados Unidos.
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En ese bloque, el territorio nicaragüense se ofrece como el más idóneo para usarlo como trampolín de los migrantes provenientes de Haití, Venezuela, Cuba y países de África que buscan llegar a Estados Unidos, lo que aumenta la crisis humanitaria en la frontera de ese país y abona a la polarización de la sociedad estadounidense «a fin de que su gobierno y población olviden las causas de dicho problema, que no es otro que el fracaso de las dictaduras que empujan a sus ciudadanos a emigrar para recibir sus remesas», manifesta la proclama.

Un experto en temas internacionales y signatario de la proclama opositora, dijo a LA PRENSA bajo condición de anonimato, que abrirle el paso a miles de migrantes es el aporte de la dictadura Ortega Murillo a la «guerra híbrida».
«Ortega lo ha desarrollado en una dimensión muy superior a la de sus aliados totalitarios en la región, entiéndase Cuba y Venezuela, porque Cuba y Venezuela no tienen la conexión expedita que tiene Nicaragua con Estados Unidos, y Cuba está separada por el mar y Venezuela separada por el tapón del Darién, entonces Nicaragua es una ruta privilegiada hacia el norte», valoró el experto.
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Los ataques cibernéticos y el tráfico de drogas son otras acciones que se usan en la «guerra híbrida» contra Estados Unidos, porque los efectos del narcotráfico desmoralizan a la sociedad norteamericana, dijo la fuente.
«Ortega ha demostrado que no tiene ningún reparo en facilitar las condiciones de Nicaragua para agredir a los Estados Unidos y lo sigue haciendo con estos nuevos elementos que atentan a la seguridad, como lo es la guerra híbrida», agregó el experto.
Beneficio económico
La dictadura además se beneficia de los ingresos que está generado esta migración por Nicaragua.
«El millonario negocio de abrir el aeropuerto internacional y la frontera de Nicaragua obedece a un plan bien meditado del bloque totalitario, para influir en la toma de decisiones de las autoridades norteamericanas y socavar sus valores y estructura social, disminuyendo la confianza de la población en sus gobernantes. ¿Cuántas otras amenazas híbridas tendrá preparado el régimen que, con su acercamiento a Corea del Norte, principal experto de la guerra cibernética, podrán verse tentados a utilizar las excelentes conexiones con las redes internacionales de comunicación que sirven a nuestro país?», agrega el escrito.

El politólogo Maradiaga concuerda con que «los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua efectivamente han usado la migración como un arma política contra Estados Unidos.
«Por muchas décadas eso es lo que ha venido haciendo el extremismo islámico y estas dictaduras han aprendido de esos métodos. El régimen de Fidel Castro también usó la migración como arma política contra Estados Unidos. Es posible concluir que son métodos de desestabilización fríamente calculados», dijo el politólogo.
Ortega debe esperar un contragolpe de Estados Unidos
Las consecuencias de las acciones de Ortega en esta «guerra híbrida», puede ser un golpe de Estados Unidos a Nicaragua.
«Más temprano que tarde, los Estados Unidos van a reaccionar, se van a sentir agredidos y cuando hagan su recopilación de información, lógicamente van a contragolpear. Y Ortega sueña con que el día que los Estados Unidos lo agrede, los rusos lo van a venir a defender», expresó el experto en temas internacionales.
Se repite la historia
Los opositores en la proclama también señalaron que no es nuevo que Daniel Ortega involucre a Nicaragua en un conflicto internacional, porque lo mismo ocurrió en los años ochenta, en la guerra fría «con consecuencias trágicas para la nación y en especial para la vida de sus ciudadanos, que debieron morir y resultar lisiados por miles al ser arrastrados a un conflicto donde los nicaragüenses no teníamos nada que ganar y mucho que perder.
«Hoy están implicando al país en la nueva confrontación, ahora entre Dictaduras y Democracias, con el único objetivo de obtener apoyo para permanecer indefinidamente en el poder», expresa la proclama.
Proclama
Algunas de las organizaciones que firmaron la proclama son la Coalición Nacional, Podemos, Movimiento Liberal, Frente Democrática Nicaragüense, entre otras.

