Asiento de Nicaragua en el plenario de la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington D.C. LA PRENSA/Archivo

Retiro de Nicaragua de la OEA es un duro golpe a la democracia de la región

La salida de Nicaragua de la OEA se concretará el próximo 19 de noviembre. La mayoría de los Estados miembros albergan la esperanza de que Nicaragua vuelva al organismo

Aunque después que se concrete la salida de Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA), el régimen está y seguirá obligado a cumplir con el respeto de todos los derechos humanos contenidos en las convenciones multilaterales de las partes, su retiro del organismo hemisférico no deja de ser un duro golpe para Nicaragua y la región.

«A pesar de que Nicaragua se retire como Estado miembro de la OEA, sigue teniendo una serie de compromisos con el sistema interamericano, pero en la práctica, es un duro golpe a la lucha de la defensa de los derechos humanos y a la democracia, no solo en Nicaragua, en Centroamérica y el hemisferio», dijo el exembajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields.

Lea además: Presidente del Consejo Permanente de la OEA a nicaragüenses: “No les vamos a abandonar”

La salida de Nicaragua de la OEA se concretará el próximo 19 de noviembre, exactamente dos años después de que la dictadura de Daniel Ortega denunció la Carta de la OEA, lo que significó su intención de retirarse de este organismo.

La desvinculación de Ortega de la OEA es para McFields «la estrategia de los cobardes, huir cuando no podés dar la batalla diplomática, ni la batalla jurídica, ni política, por una causa en la que sabe que está perdido porque ha cometido crímenes de lesa humanidad, violaciones a los derechos humanos y como no hay argumentos que defiendan eso, lo que hace es escapar. Ortega huye de la OEA».

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada (al centro), en Managua, tras anunciar la salida de Nicaragua de la OEA. 19 de noviembre de 2021.

La OEA se despidió este miércoles 8 de noviembre de Nicaragua, aprobando una resolución en la que exhortan al régimen a «respetar todos los derechos humanos» porque es una de sus «obligaciones legales».

«La parte positiva es que hay una voluntad política muy fuerte dentro de la OEA en no dejarle pasar a Ortega las violaciones a los derechos humanos, el asalto al poder, a la democracia, sus crímenes de lesa humanidad», destacó McFields.

La OEA ha acompañado a Nicaragua en momentos claves

Por su parte, el abogado nicaragüense, experto en derecho internacional Harold Rocha, recordó que Nicaragua ha sido miembro de la OEA desde 1950, cuando depositó instrumentos de ratificación de la Carta, que había suscrito en 1948.

Rocha destacó que en estos tres cuartos de siglo, la OEA ha acompañado a los nicaragüenses en momentos clave de la historia: «El fin de la dictadura de los Somoza, los acuerdos de Sapoá, las elecciones de 1990 y el retorno de la democracia, la crisis constitucional de 2005, elecciones presidenciales y municipales, y por supuesto la crisis que surgió a partir de 2018», señaló.

También: La salida del régimen de la OEA no deja sin efecto sus obligaciones con la protección de los DD.HH., recuerda organismo

«En la sesión del Consejo Permanente de este miércoles se reforzó el compromiso de los estados miembros de continuar pendientes de la situación en Nicaragua, con énfasis en lo que concierne a los derechos humanos y derechos fundamentales de los nicaragüenses. Se transmitió un mensaje de solidaridad continua hacia el pueblo, reiterando explícitamente que no quedará solo ni desamparado», agregó Rocha.

«Ni Nicaragua ni el pueblo nicaragüense serán abandonados», aseguró el presidente del Consejo Permanente, Ronald Sanders, luego de la presentación de la resolución.

Las puertas de la OEA están abiertas para Nicaragua

Rocha reafirmó que «Nicaragua continúa obligada internacionalmente por todos los acuerdos y tratados suscritos que siguen vigentes, y mantiene relaciones diplomáticas con la mayoría de Estados miembros de la OEA» y planteó que «Nicaragua puede volver en cualquier momento a la OEA. Ojalá esta sea una ausencia temporal», dijo el experto.

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva también alberga la esperanza de que «Nicaragua pueda volver y esperamos que puedan hacerlo pronto. No quisiéramos que los países olviden los beneficios de ser miembros de la OEA», dijo el embajador brasileño ante la OEA, Benoni Belli, este miércoles.

Podría interesarle: Monseñor Rolando Álvarez cumple nueve meses en La Modelo

Por su parte, el gobierno chileno de Gabriel Boric, que hasta ahora había sido uno de los más críticos de la dictadura de Ortega en la región, dijo que «siempre, siempre debemos de tener abierta la posibilidad de promover un diálogo constructivo con las autoridades de ese país hermano», expresó el embajador chileno Sebastián Kraljevich.

Canadá también apuesta por mantener la puerta abierta para el diálogo y para un compromiso genuino con el gobierno nicaragüense y la esperanza de algún día verlo regresar a esta familia, de la que forma parte desde 1950, dijo el embajador Stuart Savage.

Uruguay se sumó a los deseos de que Nicaragua vuelva a la OEA.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí