Alex Mena, nicaragüense director de The Miami Herald y El Nuevo Herald. CORTESÍA

La historia del nica que dirige uno de los periódicos más prestigiosos de Estados Unidos

Alex Mena huyó con su familia de los sandinistas en los años ochenta. Cruzó en los hombros de su padre el Río Bravo y 40 años después se convirtió en el director de The Miami Herald, uno de los periódicos de mayor prestigio de Estados Unidos.

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

En 1993, Alex Mena era un joven entusiasta que solo quería convertirse en periodista algún día. Decidió aceptar un trabajo contestando teléfonos en The Miami Herald, uno de los periódicos más prestigiosos de Estados Unidos y uno de los más importantes de Florida.

Para entonces, Mena ya tenía casi 10 años de haber llegado a Estados Unidos junto a su familia. Habían salido huyendo del régimen sandinista de los años ochenta y buscaban un mejor futuro en aquel país.

Casi 40 años después de haber llegado a Estados Unidos, Mena fue nombrado director de The Miami Herald y de su sección en español, El Nuevo Herald. Como todo nica, es fanático del beisbol y admiraba el picheo de Dennis Martínez y el boxeo de Alexis Argüello. No olvida sus orígenes nicas, pero confiesa que no ha podido regresar a su país porque no se le ha dado la oportunidad.

En esta entrevista, Mena, de 50 años, nos cuenta su historia de vida y la manera en que fue escalando posiciones para convertirse, en mayo de este año, en el primer director inmigrante del periódico.

En 2022, Mena fue parte del equipo de periodistas de The Miami Herald que ganó el Premio Pulitzer por la cobertura de última hora del derrumbe de una torre de apartamentos en Surfside, Florida. Los Premios Pulitzer son entregados en Estados Unidos para reconocer la excelencia periodística.

¿De dónde es usted?

Yo nací en Corinto. Mi papá es nacido en El Viejo y mi mamá es de León. Yo nací en Corinto que es donde ellos se conocieron y ahí viví mi infancia hasta los 11 años. Los sandinistas llegaron en 1979 y en ese momento mi papá tuvo que irse de Corinto a vivir con mis hermanos en Managua porque lo habían arrestado cuando entraron los sandinistas. En ese tiempo los arrestaban un tiempo, después lo dejaban libre y luego lo arrestaban otra vez, entonces él se fue antes de que pasara eso. A un tío lo arrestaron dos veces y quedó preso bastante tiempo, entonces yo estuve con mi mamá y mi hermana en Corinto solos por bastante tiempo porque ya mis hermanos se habían ido a trabajar en los barcos y llegaron a Estados Unidos.

Alex Mena cuando era un niño y vivía en Corinto. CORTESÍA

¿Por qué arrestaron a su papá y a su tío?

Porque ellos estaban trabajando con el gobierno de Somoza. Mi papá estaba trabajando como telegrafista con la Policía (Guardia Nacional) en Corinto, y mi tío trabajaba en los barcos, en el puerto y eran parte del gobierno anterior.

¿Cómo llegó usted a Estados Unidos?

Cuando ya tenía 11 años, mis padres decidieron que tenía que irme de Nicaragua porque en esos tiempos tenía que hacer Servicio Militar. Nos fuimos en avión a México y el plan era cruzar la frontera a Estados Unidos. La idea era llegar a Matamoros. Entonces cogimos transporte de Ciudad de México a Matamoros y en Matamoros contrataron a un coyote que nos iba a pasar al otro lado la frontera. Pasamos varios días ahí. Me acuerdo que en una noche el coyote llegó a buscarnos, entonces nos llevó a la frontera donde está el río y había bastante gente ahí esperando para cruzar. En un momento llegó una camioneta con gente uniformada, imagino que eran policías o militares mexicanos que agarraron al coyote y le dieron una golpiza que, para mí, de 11 años, me pareció que casi lo mataban, si no es que lo mataron. De ahí lo tiraron a la camioneta y se fueron.

¿Ustedes los migrantes quedaron ahí solos?

Sí, ahí es donde escuché a los adultos diciendo que había que cruzar el río porque no sabíamos qué iba a pasar, si iban a regresar. Yo no sabía nadar. Mi papá tampoco sabía nadar y el río estaba bien profundo, y entonces yo me acuerdo que mi papá me subió a sus hombros y yo me agarré de atrás. Él comenzó a caminar con la gente y le llegó el agua hasta la barbilla, pero no había otra manera, había que ir adelante, y entonces cruzamos y llegamos al otro lado y no sabíamos en realidad qué hacer.

Entonces el grupo comenzó a caminar ya en Estados Unidos y nos agarró Migración de los Estados Unidos. Estaba ahí con mi papá, mi hermano mayor y su esposa, entonces éramos los cuatro nosotros y en esos tiempos si te agarraba Migración y estabas con un niño menor, te dejaban libre, entonces Migración nos compró tickets de bus para ir de Brownsville a Houston, que es donde nos mandó la familia que estaba aquí en Miami el dinero al Western Union para poder comprar tickets para venir a Miami. Yo no sé cómo mi pobre padre pudo comunicarse porque no hablábamos inglés. Estábamos en Houston y no sé ni cómo se dio cuenta él qué era un Western Union, cómo llegar ahí. No sé ni cómo hicimos para hacer todo eso.

¿Quién los esperaba en Estados Unidos?

Ya tenía dos hermanos en los Estados Unidos porque ellos se habían ido desde antes. Ellos se fueron cuando estaban trabajando con los barcos, se quedaron en los puertos, y había un tío que estaba aquí desde los setenta. Mis dos hermanos ya tenían un apartamento de dos cuartos listos para nosotros. Mi mamá y mi hermana se quedaron en Nicaragua con mi sobrina y unos meses después hicieron la misma cosa que nosotros hicimos y ya todos estábamos juntos al final de 1984.

¿Cómo fueron esos primeros años en Estados Unidos?

Mi mamá, mi hermana, mi papá, mis hermanos y yo estábamos juntos y todos viviendo en ese apartamento de dos cuartos, había como nueve personas algunas veces y llegó a haber hasta 15 personas porque cuando ya que estábamos nosotros aquí, el resto de la familia comenzó a venir. Los tíos, los primos, y siempre todos se quedaban con nosotros un tiempito mientras ellos podían encontrar su propio apartamento y un trabajo, así es que por mucho tiempo nosotros fuimos el puerto estable aquí.

¿Le fue difícil aprender el inglés?

En realidad no sé ni cómo yo aprendí a hablar inglés, pero en varios meses yo ya entendía, estaba comunicándome y yo era el que llamaba para hacer los transferencias de cuando nos estábamos mudando de un apartamento a otro. Había que transferir los servicios de agua, teléfono, cable, la luz, entonces yo era el que hacía todas las llamadas porque era el único que hablaba inglés en la familia. Me acuerdo que muchas veces la operadora me decía: “¿Cuántos años tienes?” Y yo decía: “Tengo 12 años. Tengo 13 años, pero mi papá está aquí al lado y él me está dando permiso a hacer todo esto”.

Mi niñez fue así, ocupada, porque había que ayudar a la familia. Yo fui el traductor de toda la familia por mucho tiempo. Hubo un momento cuando ya aprendí a manejar y había carro que yo era el único que tenía licencia, entonces algunas veces me levantaba a las cinco de la mañana para ir a dejar a mi papá que estaba trabajando en una gasolinera, después tenía que dejar a mi hermana a una fábrica, después a mi hermano a otra fábrica y después venir a la casa a bañarme para ir a la escuela.

¿Cómo llegó usted a The Miami Herald?

En secundaria tomé clases de televisión y producción. Cuando llegué a la universidad pregunté ahí por clases de televisión o algún grupo en el que yo pueda participar y me dijeron que solo había periódicos. Entonces estudié para periódicos. Uno de los profesores que nos estaba ayudando conocía el director de Deportes del Miami Herald y le dio mi nombre diciéndole que si estaban buscando a un muchacho, que fuera trabajador, me podían llamar. En tres meses me llamaron que había un puesto contestando teléfonos y haciendo cosas de deportes como por ejemplo anotando los resultados de fútbol y de beisbol.

Así comencé yo en Miami. Era 1993 y de ahí hice diferentes trabajos, porque ya que estaba haciendo eso tenía que terminar mi carrera porque no me iban a dar un empleo más alto sin terminar. Entonces yo terminé, fui a Florida International University, y después que terminé me dieron trabajo de 40 horas (semanal), y de ahí me puse a aprender diseño y después me fui a la sala de redacción y pude ser reportero por un tiempo bien cortito porque me dijeron que ahí no iba a dar bolas, que era mejor como editor de alguna zona y me dejaron como jefe de producción, después jefe de noticias y jefe de la primera plana. Creo que14 diferentes trabajos en el Miami Herald he podido hacer y eso me ha ayudado a aprender las diferentes áreas de la sala de redacción, entiendo lo que hacen los reporteros, entiendo lo que hacen los editores, los directores y entonces cuando le pido a alguien que haga algo, no es algo que yo no he hecho en el pasado. Sé que eso me ha ayudado mucho para para poder entender lo que se necesita hacer.

Alex Mena durante una cobertura deportiva en sus inicios como periodista. CORTESÍA

¿En qué momento lo nombran director del periódico?

Bueno, yo estaba de director de Deportes y entonces hubo una oportunidad que me pusieron a mí a cargo del periódico en español, El Nuevo Herald. Eso fue hace dos años y medio más o menos. Necesitaban a alguien que conociera el español, que entendiera la comunidad, entonces yo me puse al frente de El Nuevo Herald y eso me dio la oportunidad de enseñar la habilidad que yo tengo en poder hacer cambios necesarios para seguir adelante.

En esa posición también me pusieron de director de Finanzas de los dos periódicos y así yo entendí bien lo que se necesitaba hacer entre los dos periódicos y de ahí me nombraron subdirector de los dos periódicos. Después, la directora se fue y estaban buscando estabilidad, alguien que haya estado en el periódico por mucho tiempo, que conozca a la comunidad del sur de la Florida porque la comunidad sur de la Florida es bien diferente que el resto de los Estados Unidos. Entonces los jefes miraron que yo entendía la comunidad y entendía la sala de redacción y que yo sé lo que hemos pasado y me nombraron director.

Usted salió huyendo de los sandinistas en Nicaragua y hoy Daniel Ortega está nuevamente en el poder

Bueno, los cambios han sido dramáticos. Hablando con mi mamá y mi papá recordando los tiempos de antes, me decían que no es lo mismo como era antes y siempre ha sido difícil ver a Nicaragua. La política, las elecciones y ver cómo van las cosas. Uno siempre ha querido que Nicaragua prospere y sea un lugar donde uno pueda regresar. Yo nunca he regresado a Nicaragua. Me gustaría regresar un día. Mis papás regresaron, pero yo nunca lo he hecho, pues porque no se me ha presentado la oportunidad. No está fácil la cosa en Nicaragua. Desde aquí, lo que se ve es que las cosas están difíciles porque no hay las libertades. Ser periodista en Nicaragua me imagino que es una cosa casi imposible. Así es que se mira, que se necesitan más libertades y elecciones libres.

¿Qué hace usted en su tiempo libre?

Algunas veces no hay tanto tiempo libre porque cuando no estoy trabajando, hay que ir a eventos a representar al Miami Herald y al Nuevo Herald, así que yo voy a muchos lugares. Este sábado tengo que ir a un evento representando a la comunidad, pero cuando no hay nada que hacer, aquí paso hablando con mi esposa, viendo televisión, disfrutando el momento, planeando las vacaciones que tal vez serán el próximo año porque siempre digo: “vamos de vacaciones”, y nunca pasa porque siempre estoy ocupado.

¿Cómo conoció a su esposa?

Mi esposa es cubana, hija, de exiliados cubanos. Ella nació aquí en los Estados Unidos y era amiga de la prima de mi mejor amigo, entonces nos conocimos hace como 14 años y básicamente yo estaba buscando alguien que no trabajara en el periódico porque quería estar con alguien que tuviera un pensamiento diferente del mío. Para mí, ella ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado aquí en la vida.

Yo siempre pensé que me iba a casar con alguien con hijos y ella pensó lo mismo y nos conocimos y ya no hubo tiempo de tener hijos, pero tenemos a muchos sobrinos en la familia entre los dos nosotros así es que ahí está lo mejor porque siempre se pueden disfrutar y cuando comienzan a llorar se los regreso mis hermanos y mi hermana (ríe).

Alex Mena junto a otros periodistas de The Miami Herald. CORTESÍA

Usted empezó en deportes, ¿cuál es su favorito?

No hago deportes, pero me gusta el béisbol, me gusta el fútbol americano. Fui un fanático de Dennis Martínez, de Alexis Argüello, nuestros nicaragüenses que han estado allí, pero el béisbol es el que más me gusta. Yo sigo a los Marlins de Miami. Cuando yo vine aquí no había no había equipo de béisbol en Miami así que me gustaban los Mets de Nueva York, pero ahora que tenemos un equipo en Miami hay que seguir al equipo de aquí, los Marlins.

En Miami también hay muchos nicaragüenses, ¿se relaciona con ellos?

La verdad necesito hacer contactos más fuertes con la comunidad nicaragüenses porque como mucho de mi tiempo lo he pasado trabajando y no en tanto contacto con la comunidad, no he podido conectarme más, pero yo sé que es importante y es algo que me gustaría hacer en un futuro muy pronto.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí