Iron Dome. La traducción directa de su nombre en hebreo, Kipat barzel, es “Cúpula de Hierro”. Pero se ha popularizado más el término “Domo de Hierro”, traducción de su nombre en inglés: “Iron Dome”.
Hamás. El sistema está diseñado para interceptar los cohetes relativamente pequeños que las milicias de Hezbolá, en el Líbano, y Hamás, en Gaza, suelen utilizar. Estos tienen una débil señal en los radares y son difíciles de rastrear de otro modo. Para 2021 la inteligencia israelí calculaba que Hamás, la Yihad Islámica y otros grupos militantes palestinos poseían unos 30,000 cohetes y proyectiles de mortero almacenados en la Franja de Gaza.
Bajo tierra. De acuerdo con un reportaje de The New York Times, los militantes de Hamás contrabandean las piezas de los proyectiles o las fabrican ellos mismos, con la ayuda de los conocimientos técnicos de Irán. “Reutilizan tuberías de los asentamientos israelíes abandonados y componentes extraídos de las bombas israelíes” y luego ensamblan sus cohetes en espacios bajo tierra o en barrios palestinos con alta densidad poblacional que los israelíes no siempre están dispuestos a atacar. Su bajo costo de producción supone una importante ventaja sobre el Domo israelí.
Sistema. El Domo de Hierro posee un radar de detección y seguimiento, un sistema de control de armas y una unidad de disparo de misiles interceptores. El radar puede detectar cohetes lanzados en un rango de 4 a 70 kilómetros. “Una vez identificado el proyectil, el sistema de control de armas analiza su trayectoria y calcula el punto probable de impacto. Dependiendo de la amenaza, el sistema toma la decisión de disparar un misil interceptor para neutralizarla”, explica una publicación de National Geographic. El radar también emite una alerta que puede llegar a la población hasta un minuto antes del impacto, aunque a veces llega solo con unos segundos de anticipación. Los misiles miden aproximadamente tres metros de largo y 15 centímetro de diámetro, y pesan 90 kilos.
Escudo necesario. El punto decisivo para el desarrollo del Domo de Hierro fue la Segunda Guerra del Líbano, en 2006, cuando Hezbolá lanzó alrededor de 4,000 cohetes contra Israel. Además, entre 2000 y 2008, unos 8,000 proyectiles fueron lanzaron desde la Franja de Gaza, la mayoría por parte de Hamás. En 2007, el ministerio de Defensa de Israel anunció el desarrollo de la Cúpula, con un financiamiento inicial de 210 millones de dólares, dice Infobae.
Mucho trabajo. Según las FDI, el Domo de Hierro ha destruido alrededor de 1,500 cohetes por “evento” desde su implementación en 2011. Diversas escaladas en el conflicto palestino-israelí lo han puesto a prueba, con un pico de 312 cohetes por día en 2012, 192 en 2014 y 470 en 2021.

Efectividad. La tasa de éxito del Domo de Hierro está entre el 85 y el 90 por ciento. Alta, pero no infalible. El pasado 7 de octubre Hamas reportó que fueron 5,000 los cohetes lanzados contra Israel, mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dieron la cifra de 2,200. En cualquier caso, la cantidad era demasiado alta para que ninguno traspasara el escudo israelí, pues incluso una efectividad del 90 por ciento deja un margen peligroso. El trabajo del Domo de Hierro, sin embargo, evitó una destrucción mucho peor.
Fallas mortales. La del 7 de octubre no fue la primera vez que el Domo de Hierro se vio sobrepasado por un ataque de Hamás, dice la BBC Mundo. En mayo de este año las FDI informaron que un “error técnico” provocó un mal funcionamiento del sistema. Varios cohetes lanzados desde Gaza impactaron en zonas pobladas de Sderot, en el sur de Israel, causando algunos heridos. La Cúpula también tuvo un mal desempeño en 2021, cuando durante un lanzamiento masivo de proyectiles de Hamás contra la ciudad costera de Ashkelon “un problema técnico impidió que algunos cohetes fueran interceptados y esto pudo haber causado la muerte de dos mujeres y decenas de heridos”, según el Times of Israel.
Polémico socio. Aunque lo diseñaron y desarrollaron en Israel, Estados Unidos es un importante patrocinador del Domo de Hierro. Hasta marzo de 2023, el país norteamericano había proporcionado unos 3,000 millones de dólares a Israel para las baterías del Domo (cada uno de los sistemas móviles del escudo), los interceptores, costos de coproducción y mantenimiento general. El gobierno estadounidense es copropietario de la tecnología que se emplea en el escudo israelí y puede fabricar los componentes del sistema en Estados Unidos.
Carísimo. El Domo tiene altos costes de funcionamiento, pues la fabricación de un cohete Qassam (el típico proyectil empleado por Hamás) cuesta unos 320 dólares, mientras que fabricar y lanzar un misil interceptor Tamir israelí cuesta alrededor de 100,000 dólares. Por ello, desde 2014 Israel ha trabajado para encontrar otro método de defensa y el resultado es el “Iron Beam” o “Rayo de Hierro”, un sofisticado rayo láser con una potencia equivalente a cien veces la utilizada en una vivienda familiar. Con la incorporación de este sistema, cuyo coste sería de 3.50 dólares por disparo, el Estado israelí espera reducir significativamente su presupuesto destinado a defensa.