Laureano Ortega Murillo, hijo de Rosario Murillo y Daniel Ortega. Foto de El 19 Digital

Rosario Murillo se prepara para tomar el poder en todos los niveles

Laureano Ortega Murillo llamó a su mamá vicesecretaria del FSLN, cargo que nadie había ocupado desde la muerte de Tomás Borge

La esposa y vocera del dictador Daniel Ortega, Rosario Murillo, se estaría preparando para asumir el poder en todos los niveles cuando su esposo falte, porque además de ser vicepresidenta de Nicaragua, o copresidenta como le llama Ortega, también habría sido impuesta como Vice-Secretaria General del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), como la llamó su hijo, Laureano Ortega Murillo, en un programa radial en el que se presentó como invitado este miércoles 25 de octubre.

Por más de 30 años Daniel Ortega ha sido el Secretario General del FSLN, y desde la muerte de Tomás Borge no se había conocido que otra persona haya ocupado el cargo de Vice-Secretario General que ahora ostenta Murillo.

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«Nuestro presidente, nuestro secretario general, comandante Daniel, y nuestra copresidenta, la compañera Rosario, Vice Secretaria del partido», dijo Ortega Murillo para referirse a sus padres, en ese programa en el que repitió la propaganda oficial y confirmó la alineación del régimen con Rusia y China.

El cargo de Murillo como «copresidenta» y ahora Vice-Secretaria General del partido en el poder, es único en el mundo. Ni en las autocracias más extremas como en Corea del Norte, se da este tipo de confusión Estado-Partido -Familia.

Ni siquiera en casos como el de la China en tiempos de Mao, su cuarta esposa, Jian Qing, considerada «la mujer más temida de China» en los años 70, recibió esos cargos y ese poder. Tal vez el caso mas cercano es el de Elena Ceausescu, en la Rumania comunista de los años 80, esposa de Nicolás Ceausescu, quien ocupó el cargo de vice primer ministra, pero por encima de ella había un primer ministro y luego su esposo.

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Murillo aparece en el cargo sin que haya mediado ni siquiera un amago de formalidad para nombrarla mediante los mecanismos institucionales del partido, sea la Asamblea Sandinista, o el Congreso Sandinista, que desde hace muchos años en realidad no funcionan.

Hasta ahora no se ha hecho público formalmente ese cambio interno en la Dirección del FSLN, que según disidentes sandinistas, se debió hacer a través de una consulta al Congreso del partido.

La exguerrillera sandinista y opositora desterrada, Dora María Téllez, manifestó que «teóricamente solo el Congreso del Frente puede cambiar la dirección» del partido sandinista.

«Es un asunto interno del partido, pero tan trascendente que debió haber salido en sus medios», dijo la exguerrillera.

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Tellez también dijo que el Consejo Supremo Electoral (CSE) —controlado por la dictadura como todas las instituciones públicas—, debe recibir la información de las directivas de los partidos, pero no las hace públicas.

Aún así, lo que le llamó la atención a Téllez es que Murillo se esté preparando para la transición de poder dentro del FSLN, un partido totalmente centralizado en la figura de Ortega, quien ha sido su único candidato presidencial desde los años ochenta.

«Lo del Frente es muy importante para ella por el dominio de las instituciones que no son gubernamentales, como el sistema judicial, electoral, Asamblea Nacional, etcétera», dijo la exguerrillera.

Nombramientos de «dedo»

El también disidente de FSLN, sociólogo desterrado, Oscar René Vargas, confirmó que antes se debía de hacer un congreso, que en los años 80 y 90 era «la máxima autoridad del partido,» y el único órgano que podía elegir las autoridades, pero ahora que todo el poder reside en la pareja, no duda que todo se haga por órdenes directas de Ortega, sin respeto a los procesos estatutarios.

«El nombramiento de Murillo como vice secretaria general ha sido de dedo, no ha habido de por medio ningún congreso. Es decir, los mecanismos democráticos establecidos en los estatutos han sido suspendidos. Se ha actuado totalitariamente, un nombramiento de dedo. No se sabe cómo ni cuándo fue nombrada», expresó el sociólogo.

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En noviembre de 2016, Murillo participó como candidata a la vicepresidencia de la mano de su esposo Ortega, en un proceso electoral sin credibilidad, con la exclusión de la oposición política y con una escasa participación ciudadana en las urnas. Su imposición como vicepresidenta confirmó que ella será la que encabece el poder cuando se muera Ortega, quien ya es un anciano de 77 años.

Dictadura y dinastía

Para los críticos, 2016 fue el año en que se concretó la dictadura dinástica de la familia Ortega Murillo, quienes llevan más de 16 años en el poder tras cometer fraudes electorales, manipulación de las leyes, represión y encarcelamiento de opositores y toda clase de violaciones a los derechos humanos de la ciudadana nicaragüense.

La pareja dictatorial en 2016. LA PRENSA/Archivo

Además, casi todos sus hijos tienen cargos de asesores y/o son directores de los medios de comunicación oficialistas, desde donde difunden un discurso uniforme de paz y desarrollo, que niega la pobreza en que vive la población y la crisis sociopolítica de los últimos cinco años.

Reformas al FSLN

En los últimos 10 años, Ortega y su esposa han ejecutado cambios en la estructura del partido sandinista sin que se conozca el procedimiento que usaron. En 2015, se conoció que el FSLN volvió a reformar sus estatutos sin convocar el Congreso Sandinista, como estipulan sus estatutos partidarios. En esa ocasión, la dirección partidaria decidió eliminar los cargos de secretarios políticos adjuntos y los elevó a secretarios políticos.

La centralización de Ortega en el FSLN ha generado por años diferencias y disgustos entre militantes históricos, que finalmente se han apartando del partido. Actualmente, el FSLN es una organización de leales a Ortega y a su esposa, fanáticos capaces de matar por mantenerlos en el poder.

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