Entre el pasado 17 y el 24 de octubre una delegación de cinco representantes del proceso Monteverde visitamos Berlín, Madrid y Bruselas. El objetivo de la misión, en la que nos incluimos liberales, conservadores, socialcristianos, izquierda democrática y juventud, era de incidencia con las diferentes tendencias políticas europeas.
Además de la denuncia de las más recientes atrocidades de Ortega, la misión informó en los espacios políticos europeos los recientes avances de unión de las fuerzas opositoras. Les presentamos a diputados, políticos, un expresidente de Estado, funcionarios públicos, centros de pensamiento, nicaragüenses exiliados y medios de comunicación de cómo las diferentes organizaciones opositoras, independiente de su credo ideológico, hemos continuado un proceso de diálogo y coordinación. Les hicimos una reseña desde la formación del proceso de Monteverde hasta la más reciente reunión sostenida en Miami entre cinco diferentes organizaciones opositoras, donde logramos importantes acuerdos de trabajo en conjunto.
En España en particular, agradecimos al Gobierno y pueblo español por su solidaridad expresada con 316 nicaragüenses despojados de la nacionalidad, con el generoso y efectivo ofrecimiento de la nacionalidad española, en un contexto de mucha presión de millones de inmigrantes que intentan diariamente entrar a Europa. No reunimos con representantes de los partidos Liberal, Social Demócrata y Social Cristiano de Alemania, así como representantes del Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español. Igualmente nos reunimos con representantes de bancadas liberales y socialdemócratas del Parlamento Europeo.
En todas y cada una de las reuniones que sostuvimos, fue coincidente el sentimiento de satisfacción de ver una delegación plural y amplia reuniéndose con todas las familias políticas europeas, en un contexto, debemos recalcar, de polarización en sus respectivos países. A como lo dijera un político español en una de las reuniones: “El caso de Nicaragua nos ha unido a partidos políticos que en lo demás estamos separados (aludiendo a las elecciones en España) así que es de esperar que ustedes vengan unidos también”.
A las diferentes instancias políticas y diplomáticas les instamos que Europa debe incrementar su presión hacia el régimen de Ortega y Murillo. Que el Acuerdo de Libre Asociación debe utilizarse como herramienta de presión para hacer ver a Ortega que es incongruente que el continente europeo, bastión de la democracia, tenga relaciones comerciales con un déspota dictador y que es Ortega quien está poniendo en riesgo esa privilegiada relación. Le hicimos ver
que existen cláusulas dentro del Tratado que permiten ejercer la presión política adecuada al régimen, sin afectar al pueblo nicaragüense. Igualmente aplaudimos la extensión por un año más a las sanciones individuales a 21 funcionarios orteguistas, pero que era necesario ampliarlo a más criminales que han dejado evidencias claras de sus delitos.
A los nicaragüenses en Europa les instamos a seguir en la lucha y la importancia de mantener las redes de solidaridad en todo el mundo, por una causa justa que tiene muchos aliados internacionales.
En todas las reuniones hicimos hincapié de la cercana relación de Ortega con Irán, Rusia y China, en el contexto de la ofensiva de estos países al orden democrático mundial. En fin, la visita ayudó a revitalizar el tema de Nicaragua en Europa en medio de las crisis en Medio Oriente y Ucrania que pueden potencialmente reducir la atención del tema de Nicaragua.
Es muy importante seguir poniendo presión internacional para que el tema de Nicaragua, la justicia, los derechos humanos, políticos y civiles, la democracia y la liberación de los presos políticos entre otros temas, sigan en los foros internacionales.
El autor es exiliado político y activista opositor.