Una imagen aérea desde un helicóptero de la armada de México muestra los destrozos del huracán Mitch en la zona de occidente en la ciudad de Chinandega, donde socavó la tierra a causa del desborde del río y la fuerza del agua arrasó por completo un puente y parte de la carretera panamericana. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.

Hace 25 años el Mitch abatió a Nicaragua

Un huracán de proporciones apocalípticas azotó Nicaragua y parte de Centroamérica. Su nombre era Mitch, y fue casi la versión del diluvio bíblico. Retrocedió la economía del país unos 10 años, arrasó con miles de vidas humanas, destruyó infraestructura y cultivos. Dejó mucha pobreza y un gran trauma para los que lograron sobrevivir.

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Fue un jueves 22 de octubre que el Mitch apareció como una tormenta tropical en el caribe colombiano. En el radar de los meteorólogos era una tormenta más de esas que nacen en el Atlántico. En pocas horas cogió fuerza. Avanzaba de forma lenta y con trayectoria errática, se posó frente a las costas de Centroamérica ya convertido en un huracán de categoría 5 con rachas de vientos de 345 kilómetros por hora.

Nadie sabía dónde iba a tocar tierra y en países como Nicaragua, Honduras, El Salvador y Costa Rica ya se habían formado olas de más de siete metros de altura. Para el jueves 29 de octubre Mitch entró por la costa central de Honduras, y como es normal con estos fenómenos cuando tocan tierra, perdió fuerzas, pero apenas empezaba el caos al postrarse por 72 horas en Nicaragua y Honduras provocando lluvias incesantes sin parar.

En Nicaragua las lluvias empezaron desde el lunes 26. Para el viernes 30 ya el país completo sufría inundaciones por todos lados, ríos desbordados, puentes arrasados, cultivos destruidos, el lago Xolotlán aumentó su caudal en pocas horas y dejó bajo el agua los asentamientos que habitaban los precaristas de esta zona. Los daños en el país fueron tan grandes que retrocedió la economía del país 10 años, hubo destrucción total y parcial de unas 150,000 viviendas provocando el desplazamiento forzado de medio millón de personas. El 70 por ciento de las carreteras quedaron dañadas, más de 70 puentes sufrieron daños y se estima que unas 75,000 minas antipersonales colocadas durante la guerra de los ochenta, quedaron descubiertas.

La noche del viernes 30 fue la más fatal cuando corresponsales de radios en los distintos departamentos daban la noticia de los estragos de las inundaciones. En algunos cementerios los ataúdes flotaban por todo el campo santo causando una gran impresión en la población, pero la peor noticia estaba por llegar cuando la alcaldesa de la ciudad de Posoltega en Chinandega, Felícita Zeledón, dio la noticia del deslave del volcán Casita que arrasó con todo lo que encontró a su paso causando la muerte de 2,513 personas.

El aluvión arrasó por completo con las comunidades Rolando Rodríguez y El Porvenir, que eran parte de las 7 comunidades en las faldas y laderos del volcán Casita. La tragedia ocurrió a las 11 de la mañana luego de una semana de lluvia continúa provocada por el huracán Mitch. Se estima que una masa de 200,000 metros cúbicos de agua, roca y arena se deslizó cuesta abajo del lado suroeste del volcán. El deslave tuvo un recorrido de 18 kilómetros y paso por un costado de la ciudad de Posoltega.

La alcaldesa Felícita Zeledón fue la primera en dar la noticia e informar al presidente de entonces Arnoldo Alemán sobre la tragedia. Lamentablemente el mandatario y su gobierno no le creyeron. Los muertos en Nicaragua por el huracán Mitch fueron aproximadamente 3,045 personas de las cuales el 83 por ciento fueron víctimas del Casita.

Después de la tragedia la ayuda internacional se volcó sobre Nicaragua, lamentablemente mucho dinero de esa ayuda terminó en las manos equivocadas y en construcción de mansiones veraneras de los que ostentaban el poder, creando una obscena corrupción y pasando por encima de la memoria de las personas fallecidas por esta tragedia apocalíptica llamada Mitch.

Así fue la portada del diario La Prensa anunciando la tragedia del Casitas. Un equipo de periodistas del diario fueron los primeros en llegar a la zona del desastre obteniendo las primeras imágenes de la magnitud del daño que el deslave había provocado en las comunidades Rolando Rodríguez y El Porvenir. Foto por: Archivo La Prensa.
Un poblador rema en un bote sobre el techo de lo que fue su casa en un asentamiento cerca del lago Xolotlán que quedó sepultado bajo agua detrás de la colonia Dambach en carretera norte. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Una fila de vehículos se arriesgan a pasar sobre la carretera panamericana en la salida de la ciudad de Tipitapa que estaba totalmente bajo agua por el desborde del lago Xolotlán. A la derecha de la imagen se observan 4 botes rústicos de remos navegando sobre la misma carretera. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Un padre con su hijo logran rescatar una cabeza de plátanos en el valle de Sébaco en medio de los escombros naturales dejados por el Mitch. Esta zona del norte del país fue seriamente afectada por el huracán causando daños de viviendas, destrucción de carreteras y la destrucción de cultivos. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Tierra socavada y cultivos arrasados en occidente debido a la furia del huracán Mitch. El fenómeno natural retrocedió 10 años la economía del país. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Una zona de cultivo arrasado por el deslave del volcán Casita. Por aquí paso la furia del deslave. La avalancha se estima que fue una masa de 200,000 metros cúbicos de agua, arena, rocas y llevando a su paso árboles, ganado y los más doloroso: seres humanos. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
La entrada a la ciudad de Sébaco. Parte de la carretera panamericana y el puente fueron arrasados por las fuertes corrientes de agua durante el diluvio. Esta ciudad quedó incomunicada y la única forma de llegar era cruzando el río a pie. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Camiones y vehículos 4×4 abandonan Managua por Tipitapa. Una buena parte de la carretera había quedado bajo las aguas del lago Xolotlán. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Debido al desborde del lago Xolotlán por las fuertes lluvias ocasionadas por el Mitch las casas de Tipitapa que estaban próximas a la carretera panamericana se vieron anegadas por el agua. En la imagen un pescador lanza su atarraya en lo que fue un barrio de esta ciudad. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Miembros del Ejército de México preparan cajas de alimentos y materiales de cocina para llevar a los damnificados por el huracán Mitch. La ayuda internacional se desbordó para ayudar a Nicaragua. Militares de México, Estados Unidos y Francia fueron parte de la ayuda internacional. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Tipper Gore, esposa del entonces vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, visita a damnificados por el huracán Mitch en el naciente asentamiento Nueva Vida en Ciudad Sandino. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
El presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, es recibido por niños nicaragüenses en el aeropuerto internacional en una visita oficial el 8 de marzo de 1999. Clinton acompañado por el presidente Arnoldo Alemán viajaron del aeropuerto a la zona afectada por el volcán Casita en la ciudad de Posoltega. Foto por: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Juan Laguna vivió por casi dos décadas dentro del cráter del volcán Casita. Un día antes de la tragedia, el jueves 29 de octubre de 1998 salió como a las 9 de la noche junto con su esposa de la hoyada del volcán debido a que las lluvias estaban inundando su humilde rancho. Horas después una parte de la ladera del cráter cedió y provocó el deslave. Juan Laguna desde ese día vive a un lado del cráter del volcán donde cultiva granos para su consumo. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.
CEn este lugar pasó el deslave del Casita llevándose 2,513 almas. Hoy en día existe un arboretum donde es un lugar de paz y solo se escucha el silbido del aire y el movimiento de sus hojas. Este sitio es un lugar sagrado para conmemorar la vida de las víctimas del apocalíptico huracán Mitch. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.

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COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    Asi ha sido, asi es y asi sera. El Periodismo dizque » independiente» no le dan gran importancia al robo descarado y criminal que hizo el democrata y maldito «Gobierno Aleman» despues de la desgracia del Huracan Mitch, casi o igualmente comparado con el robo descarado y criminal que hizo la democrata dictadura genocida somocista despues del terremoto en Managua en 1972. Ni modo, asi ha sido, asi es y asi sera el mil veces maldito «periodismo independiente». Con el mayor de los respetos hacia sus madres : Independiente la mas vieja de sus casas HP.

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