Antes de ser un destino turístico internacional, la Islas del Maíz albergaron piratas, esclavos y presos políticos. Esto es lo que debe saber sobre Corn Island, disputada por Colombia y alquilada durante décadas al gobierno de Estados Unidos.
Grande y chiquita. Corn Island es un municipio nicaragüense que se compone de dos islas: Big Corn Island y Little Corn Island; es decir, Isla Grande del Maíz e Isla Pequeña del Maíz. La mayor, situada unos 80 kilómetros al este de Bluefields, tiene más de tres veces la superficie de su hermana: 10 kilómetros cuadrados. La pequeña cuenta con una superficie de 2.9 kilómetros cuadrados. El idioma que predomina en ambas islas es el inglés creole, pero también se habla miskito y español. Sus arenas blancas y aguas cristalinas llenas de corales y arrecifes son uno de los principales destinos turísticos del país.
Piratas y esclavos. En los años de la Colonia el territorio de Corn Island fue un importante paso de piratas británicos, holandeses y franceses que rivalizaban con la corona española. Los bucaneros ingleses se aliaron con los miskitos que predominaban en el resto de la Costa Caribe y juntos esclavizaron a los indios kukras, nativos de la isla, y negros traídos de África. Los utilizaban en labores domésticas, agrícolas y de carga sin entregar a cambio ninguna paga.
El 27 de agosto de 1841 el coronel Alexander McDonald, superintendente de Honduras, declaró la libertad de los 98 esclavos que para entonces había en la isla. Como recuerdo del dominio británico quedó el nombre de Corn Island o Isla del Maíz. Como reminiscencia del paso de los piratas, persisten anécdotas y leyendas sobre escondidos tesoros.
Disputa. En 1900 Colombia reclamó las Islas del Maíz como parte de su territorio; Nicaragua protestó y en 1928, con el territorio nicaragüense bajo intervención norteamericana, se firmó entre ambas naciones un tratado en el que se reconoció la soberanía de Nicaragua sobre Corn Island. A cambio nuestro país cedió a Colombia las islas de San Andrés y Providencia.
En 1914 Nicaragua arrendó las islas a Estados Unidos por un plazo de 99 años. Los estadounidenses mantuvieron el derecho de utilidad sobre Corn Island hasta el 25 de abril de 1971, fecha en que el acuerdo fue oficialmente cancelado tras la derogación del tratado Chamorro-Bryan.
Isla del Diablo. Hubo un tiempo en que Corn Island era conocida como “Isla del Diablo” y nadie la quería visitar. Por su remota posición geográfica y el aislamiento en que se encontraban, las Islas del Maíz eran uno de los destinos favoritos de Anastasio Somoza García para enviar de “vacaciones” a sus presos políticos.
En ese tiempo el dictador intentaba proyectar una imagen benévola e incluso democrática. Para ello empleaba el destierro a territorios insulares o lejanos de Managua. San Carlos, Ometepe, Río San Juan, Juigalpa y Boaco sirvieron para esos fines. Sin embargo, al estar rodeadas de agua, las islas prestaban las mejores condiciones.
Manolo. El poeta Manolo Cuadra estrenó la modalidad de destierro aplicada por Tacho Somoza. Luego de desertar de la Guardia Nacional y escribir algunos textos periodísticos críticos, en febrero de 1937 fue apresado en Tipitapa y enviado a Little Corn Island, donde estuvo dos meses. De su estadía surgió el libro “Itinerario de Little Corn Island”, donde narra las insospechadas adversidades que vivió en aquel paraíso junto a dos compañeros de infortunio.
El rancho que compartían era un colador que dejaba pasar sol, frío y lluvia a partes iguales; había más zancudos que comida y la soledad hacía equipo con el aburrimiento. Los tres se enfermaron. Manolo se llenó de llagas y contrajo fiebre tifoidea; al “Negro Maravilla” le dio satiriasis, un deseo sexual incontenible que los metió en problemas con los lugareños; mientras que “Leclaire” se volvió irascible y violento y un brazo se le cubrió de dolorosos diviesos que lo hacían pegar alaridos. Todo eso en dos meses.
Los 22. En julio de 1944, el régimen de Tacho Somoza envió a Big Corn Island a 22 presos políticos que se habían manifestado pidiendo su renuncia. Fue un destierro histórico de poco más de un mes. Tres de los desterrados tuvieron la suerte de encontrar posada con conocidos. Los otros 19 se amontonaron en una bodega, sin almohada, sin sábana, sin cama, a merced de una plaga de moscas, zancudos y jejenes. Comían lo que conseguían en el monte y el mar y bebían agua de lluvia recogida en barriles o extraída de charcos. A Managua regresaron quemados por el sol, demacrados y con diarrea.
Turismo. En mayo de 2013 Little Corn Island fue incluida en la lista de las 100 mejores playas del mundo, elaborada por CNN Travel. La Isla Pequeña del Maíz se quedó con el lugar número 53. “Sencilla, poco desarrollada y lánguida, Little Corn Island era, y a veces sigue siendo, una parada para los piratas. Hoy en día se utiliza con mayor frecuencia como un lugar de vacaciones para aquellos que buscan unos días de vida rústica y libre”, detalla la publicación.
Tragedia. El sábado 23 de enero de 2016 un naufragio cobró la vida de 13 turistas costarricenses que visitaban las Islas del Maíz. Esa mañana habían ido a Little Corn Island y al momento del accidente iban de regreso a Big Corn Island, a unos 15 kilómetros de distancia. Solo unos minutos después del zarpe, el mar se puso bravo y en la lancha todos guardaron un tenso silencio. A la 1:30 de la tarde una violenta ola volcó a La Reina del Caribe, arrojando al agua a sus 33 pasajeros. Todos llevaban salvavidas, pero en lugar de ayudar, estos se convirtieron en una trampa para quienes quedaron debajo de la lancha volcada. Al empujarles hacia arriba el chaleco los condenó a una prisión de agua y madera.
Desidia y heroísmo. La tarde que La Reina del Caribe naufragó en las aguas de Corn Island, la Fuerza Naval nicaragüense brilló por su ausencia. A las 4:30 de la tarde tres oficiales de Capitanía se aparecieron en una lanchita de pasajeros, pero los náufragos sobrevivientes habían sido rescatados casi tres horas antes por la tripulación del barco pesquero Two Friends II, que pasó por la zona del accidente a la 1:40 de la tarde, cuando volvía a casa.
Fiesta del cangrejo. La mayor fiesta de Corn Island es la del 27 de agosto, cuando se celebra la liberación de los antepasados esclavos de los habitantes de las islas. Ese día se prepara una rica sopa de cangrejo porque eso fue lo que cocinaron los esclavos liberados en 1841. Luego de recibir la buena noticia, atraparon cangrejos en los humedales y los hicieron en una sopa espesada con plátanos, quiquisque y banano. Para acompañar el caldo, tomaron ginger beer, una bebida embriagante a base de jengibre y zumo de limón. La tradición se mantiene intacta