Algunos de los más de 80 presos políticos acumulan más de mil días detenidos en las cárceles del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Jonathan Snayder López Guzmán permanece detenido desde el 22 de junio de 2018, tiene 1,918 días detenido; Eliseo de Jesús Castro Baltodano se encuentra detenido desde el 11 de septiembre de 2019, tiene 1,472 días en prisión; Fanor Alejandro Ramos se encuentra detenido desde el 19 de diciembre de 2019, tiene 1,372 días en prisión; Axel Javier Balladares Merlo se encuentra detenido desde el 16 de diciembre de 2020 y tiene más de 1,009 días encarcelado; Juan Ramón Mena Galazar/garza permanece tras las rejas desde el 18 de diciembre de 2020, tiene 1,007 días detenido.
Estos presos políticos fueron parte de los 39 ciudadanos que no fueron “liberados” el pasado 9 de febrero junto al grupo de 222 reos de conciencia que el régimen desterró a Estados Unidos, y posteriormente despojó de su nacionalidad.
La mayoría de este grupo que quedó en las cárceles del régimen se encuentran procesados por delitos comunes, como tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas, transporte de estupefacientes y demás.
Entre este grupo de personas que no fueron desterradas se encuentra monseñor Rolando José Álvarez, obispo de la curia de Matagalpa. Un día después de negarse a firmar el supuesto acuerdo de libertad que extendió la dictadura a los presos políticos, fue trasladado al Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo. Condenado a 26 años de prisión por supuestos delitos de traición a la patria y también fue despojado de su nacionalidad. Aún permanece en prisión.
El primer preso político de la dictadura
Marvin Vargas es el preso político más antiguo de la dictadura de Ortega Murillo y se encuentra en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro La Modelo seis años antes que iniciaran las protestas ciudadanas en abril de 2018. Desde su detención el 8 de mayo de 2011, le han dictado al menos cuatro órdenes de libertad que nunca han llegado a cumplirse.
Ha sido víctima de largos períodos de aislamiento en celdas de dos por tres metros, sin iluminación y con dos pequeñas ventanas de barrotes donde pudiera entrar el mínimo de aire. Además, le ha sido suprimido el derecho durante dos años de tener visitas familiares. Quienes han logrado verlo han afirmado que está perdiendo la razón y padece enfermedades como hipertensión.
Se le ha apodado el Cachorro porque formó parte del Servicio Militar Patriótico (SMP) y se integró desde los 16 años de manera voluntaria. En 2011, un grupo de excachorros liderados por Vargas protestaron por el cumplimiento de sus demandas ante el gobierno de Daniel Ortega, desde entonces guarda prisión.