A fines de la semana pasada se reunieron en Buenos Aires, Argentina, los exgobernantes iberoamericanos de centro-derecha que integran el grupo Libertad y Democracia.
Esta es la segunda vez que se reúne este grupo de dirigentes políticos democráticos de alto nivel, el cual está integrado por 17 expresidentes latinoamericanos y dos de España, que son Mariano Rajoy y José María Aznar.
Libertad y Democracia fue constituido en marzo del presente año en Chile, como un foro político que busca integrar en una plataforma de iniciativas y acciones comunes a los exjefes de Estado y de Gobierno democráticos de centro-derecha, pero también a dirigentes de organizaciones políticas y líderes ciudadanos, académicos y de la sociedad civil.
Libertad y Democracia presta mucha atención a la situación de Nicaragua, por lo cual a la reunión del fin de semana pasado en Buenos Aires fue invitado a participar Félix Maradiaga, el reconocido líder democrático nicaragüense, exprisionero político y ahora exiliado despojado de su nacionalidad. Como es bien sabido, junto con Maradiaga más de 300 nicaragüenses han sido convertidos en apátridas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según los integrantes de Libertad y Democracia este es “un espacio de reflexión, coordinación, diálogo y actuación, para fortalecer la libertad y la democracia en los países iberoamericanos, y combatir las consecuencias de la izquierda en la región”. Y en este orden pretenden contrarrestar el auge de la izquierda autoritaria en Iberoamérica, y hacer contrapeso al llamado Grupo de Puebla, que junto con el Foro de Sao Paulo son los grandes promotores y defensores internacionales de las dictaduras izquierdistas y populistas.
Pero Libertad y de Democracia no es el único grupo que ha sido creado para el mismo propósito de promover y defender la democracia en Iberoamérica. Existen también el grupo Idea (Iniciativa Democrática de España y América), formado igualmente por exmandatarios iberoamericanos; la Unión Democrática Internacional, de centroderecha, de la que es miembro el Partido Conservador de Nicaragua; la Conferencia Política de Acción Conservadora, en la cual destaca la participación del Partido Republicano de Estados Unidos; y el Foro de Madrid, como se denomina la alianza de partidos y movimientos de derecha radical, pero democráticos, liderados por el controversial partido Vox de España.
Sin embargo, por ser objetivos y para ser justos debemos mencionar que no solo la derecha en sus distintas variantes está involucrada en la lucha por la promoción y defensa de la democracia. También la izquierda democrática internacional lucha por promoverla y defenderla, como son los casos de la Internacional Socialista y la Alianza Progresista, a la cual pertenece el partido Unamos de Nicaragua que antes se llamaba MRS.
Pero a pesar de la amplitud de movimientos y partidos políticos –de derecha y de izquierda— que abogan por la democracia, esta es una empresa muy complicada y difícil.
Las amenazas y los enemigos de la democracia son muchos y grandes. No se trata solo de las amenazas concretas del socialismo del siglo 22, el Foro de Sao Paulo y el Foro de Puebla; y la expansión geopolítica de los autoritarismos chino y ruso. La democracia también enfrenta enemigos subjetivos e intangibles pero muy poderosos, como son el atraso cultural de las masas, la extrema pobreza que motiva a la gente a creer en las ilusiones revolucionarias y populistas, y la creciente criminalidad que da pretexto a gobernantes autoritarios a quebrantar el sistema de garantías individuales y derechos humanos.
Es la lucha épica y titánica del siglo XXI, entre la democracia y el autoritarismo, cuya duración y desenlace no es posible predecir.