La activista feminista y estudiantil Joseling Mayela Campos Silva cumple 35 días detenida en el Sistema Penitenciario de Mujeres La Esperanza. Su captura ocurrió luego de la confiscación de la antigua Universidad Centroamericana (UCA), en este contexto también fueron detenidas las activistas Adela Espinoza Tercero y Gabriela Morales.
Antes de su detención arbitraria Campos grabó un video que se difundió en redes sociales donde afirmaba que sería arrestada porque se encontraban policías fuera de su vivienda. Además, también fue secuestrada su pareja, Josseth Daybi Miranda Rodríguez, veterinario de oficio.
Campos Silva es estudiante de III año de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). En 2018 esta activista se había sumado a las protestas civiles contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y demandaba la autonomía universitaria. Sin embargo, había mantenido un perfil bajo debido a que estudiaba en una universidad pública y por temor a sufrir represalias políticas.
En una nueva estrategia, se conoció que personas de civil se habían acercado a la vivienda de estos jóvenes simulando ser de una microfinanciera. Preguntaron por un hombre con una dirección diferente a su casa de habitación. El objetivo era identificar si Campos Silva residía ahí para luego proceder con la detención arbitraria, porque como es habitual en estos casos no presentan orden de captura.
Presas aisladas en La Esperanza
La lista de personas presas políticas en el país ha aumentado a más de 80. 16 de estas son mujeres y la mayoría se encuentran aisladas en el Sistema Penitenciario de Mujeres cárcel La Esperanza, solo la prisionera de conciencia Martha Candelaria García se encuentra en el Sistema Penitenciario para Mujeres de Granada.
Cuatro reas permanecen en anonimato por temor de su familia a que estas sufran represalias. Son identificadas solamente como mujeres y sus edades son: 56 años, 55 años, 39 años y 35 años.
Samantha Jirón, ex presa política y desterrada por el régimen, aseguró que las prisioneras políticas que se encuentran en La Esperanza estás aisladas en celdas nuevas con características similares a las de máxima seguridad de la cárcel conocida como La Modelo, como son la Galería 300 o el infiernillo.
Además, agregó que estas se encuentran separadas de las presas comunes. “Empernaron todas esas celdas que antes estaban con los característicos barrotes. De la mitad para arriba le pusieron láminas de aluminio liso con el que empernan las puertas, sin ventanas y absolutamente nada, solo el espacio pequeño donde está el candado, para abrir la celda”, puntualizó Jirón.
Otras fuentes familiares aseguraron que a las presas políticas no les permiten el acceso de medicinas, ni relacionarse con las presas comunes ni les permiten salir al patio para recibir el sol .