El sacerdote José Leonardo Urbina Rodríguez de 51 años, fue condenado a 49 años de cárcel por los supuestos delitos de abuso sexual y violación a una menor de edad. Lleva detenido en las cárceles del régimen desde el 13 de julio de 2022. Fue el segundo líder religioso en convertirse en preso político de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Los 30 años de cárcel, pena máxima para los delitos imputados la pagará en la cárcel conocida como La Modelo, ubicada en Tipitapa. Acusado de dos delitos de abuso sexual, sentenciado individualmente a 12 años por cada uno, y 25 años de prisión por violación a una menor de 14 años.
El párroco de la igledia Perpetuo Socorro, de Boaco Se vio sometido a un proceso judical plagado de irregularidades. Su familia denunció que no le permitieron ser defendido por un abogado privado. Su defensa fue por parte de la Defensoría Pública, por Jennifer Elliett Hernández Granera.
Los medios oficialistas difundieron declaraciones de la madre de la adolescente supuestamente víctima del sacerdote. “Abusaste de la confianza de mi hija, viejo violador. Jueces, les pido como madre, les pido justicia. MI hija está sufriendo. No saben como me siento como madre. Les pido a la gente de Boaco que me apoyen; por lo que apoyan a él si es un violador”, aseveró la mujer que presentó su rostro ante las cámaras y permitían identificar a la menor, esto facilitaría la revictimización.
Pruebas presentadas por la Fiscalía
El Ministerio Público aseveró que los abusos y violaciones sucedieron en distintas fechas y lugares. Entre diciembre de 2021 y abril de 2022, en el departamento de Boaco. Entre los testigos contra el párraco José Urbina, estaban cuatro son policías y dos forenses.
La defensa del párraco no presentó a ningún testigo. El abogado Yader Morazán señaló en aquel entonces, “trabajé muchos años con víctimas de violencia y conozco muy bien cómo deben de ser estos procesos, por eso digo: si el sacerdote es responsable de algo que lo procesen y condenen, pero no bajo las condiciones de indenfensión e irregularidades en que lo hicieron”.
Además de este párraco, otros tres líderes religiosos se encuentran en las cárceles del régimen Ortega y Murillo. Entre ellos destaca el obispo de Matagalpa, Monseñor Rolando Álvarez que fue condenado a 26 años de cárcel por supuestos delitos que traicionan a la patria y despojado de su nacionalidad un día después de negarse a firmar el acuerdo que lo desterraría a Estados Unidos junto al grupo de 222 presos polítcos en febrero de 2023. Desde entonces permanece en una celda de máxima seguridad de La Modelo.