Tomás Guzmán fue durante siete años el receptor titular y cuarto bate de los Dantos.

Tomás Guzmán, el receptor más consistente de los años ochenta

Después de la salida de Vicente López y antes del aterrizaje de Julio Vallejos, el boaqueño fue el receptor más estable en la Selección Nacional

Después de la presencia dominante de Vicente López a través de toda la década de los setenta, la receptoría de la Selección Nacional pasó por muchas manos a inicios de los años ochenta, hasta que se estableció Tomás Guzmán, el enmascarado más estable en esa época, antes del surgimiento y evolución de Genaro Llanes, Julio Vallejos y Marlon Abea.

Guzmán apareció en el beisbol superior en 1980 con el equipo Tecolostote, de Boaco. Tenía 20 años y de entrada mostró su habilidad con el bate. Terminó con .282 en 48 juegos, y tras un breve paso por Granada y el Bóer, aterrizó en los Dantos, donde se estableció como líder de uno de los line ups más fuertes que se han visto en el beisbol nica en muchos años.

Su arribo a los Dantos fue en 1982, pero solo actuó en dos juegos y bateó .250 (4-1), pero en 1983 resumió .298 (262-78) con tres jonrones y 32 remolques, mientras era llamado a la Selección que no tenía a Vicente y Reynaldo Téllez se había ido a EE.UU. Así que fue al equipo que ganó la medalla de plata en Caracas, como suplente de Cruz Ulloa.

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Ese torneo, Guzmán lo terminó con .250 (12-3), mientras que a nivel nacional su nombre se hacía más firme como cuarto bate en los Dantos, quienes para ese entonces tenían a Marvin Solís, Julio Mairena, Leonardo Cárdenas, Oscar Gómez y Danilo Sotelo (padre) entre otros, un poco antes del arribo de Berman Suárez y Sandy Moreno al equipo militar.

Guzmán tuvo su año cumbre con los Dantos en 1987, cuando resumió .341 (232-79) y con 12 jonrones fue líder del torneo. Además, empujó 43 carreras en 65 juegos. Un año después (1988) y luego de batear .295 con diez jonrones y 47 remolques, fue buscado por la UNAG, pero los Dantos no le dieron su baja y se originó un gran conflicto al respecto.

Y en una decisión salomónica, curiosamente fue entregado al Bóer para “no darle gusto a la UNAG ni a los Dantos”. Y en 18 juegos con la tribu, Guzmán bateó .404 (57-23), con tres jonrones y 13 empujadas. Al año siguiente sí se fue al UNAG y terminó con .320 (244-78), 14 cuadrangulares y 56 empujadas en 70 partidos con los Productores.

En 1991, siempre con el UNAG, cerró con .313, otros diez toletazos a las tribunas y 53 empujadas en 67 juegos, mientras se comentaba que, debido a ocupaciones en su finca, ya no podía dedicarse por completo al beisbol, pero aún jugó con el San Fernando en 1993 y los Pinoleros en 1995, la última de sus 14 temporadas en la pelota local.

Al final, Guzmán se retiró con un promedio de .285 por 768 hits en 2,691 turnos, con 87 jonrones, 385 carreras anotadas y 436 empujadas en 834 partidos. Sus habilidades defensivas fueron mejorando con el tiempo y fue el cátcher de la Selección en la mayor parte de sus juegos en la década de los años ochenta, después de la salida de Vicente.

Como seleccionado nacional, Guzmán resumió .266 por 49 hits en 184 turnos, con cinco jonrones y 30 empujadas. Sus mejores torneos fueron la Copa de Edmonton en 1985 donde bateó .300 (30-9), los Centroamericanos y del Caribe de Dominicana en 1986 con .333 (15-5) y los Centroamericanos de ese mismo año en Guatemala con .421 y tres jonrones.

Después de entrar como suplente de Ulloa en 1983, Guzmán fue titular en las Olimpiadas de Los Ángeles en 1984 con César Chavarría detrás. Luego fue al Mundial de Cuba ese mismo año y así en cada evento de la Selección, hasta culminar en el Mundial de Italia en 1988, porque en 1989, ya entraron Genaro Llanes y Manuel Rayo de suplente.

Una sólida carrera la de Tomás Guzmán, quien es siempre recordado por los fanáticos por sus batazos de largo metraje y su papel decisivo en la coronación de los Dantos en 1985 contra los Tiburones, mientras se convertía en el receptor más estable de la Selección a lo largo de los años ochenta, tras la salida de Vicente y antes de Julio Vallejos.  

Deportes Los Dantos archivo

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