De Trotski a Prigozhin, los crímenes políticos en Rusia

El asesinato político de opositores, disidentes y adversarios reales y potenciales ha sido una constante  en la historia rusa  desde los tiempos del imperio zarista —pasando por el régimen comunista soviético— hasta llegar al poder autocrático de Vladímir Putin en la actualidad.

El último —o mejor decir el más reciente, porque seguramente seguirán ocurriendo—  ha  sido el de Yevgueni Prigozhin, quien hasta antes de morir era el líder del ejército mercenario ruso llamado Grupo Wagner que ha cometido crímenes de guerra en Ucrania, Siria y varios países africanos. Pero se rebeló al poder de Putin y aunque luego se arrepintió debió pagar las consecuencias.

Curiosamente, la muerte violenta de Prigozhin ocurrida el miércoles 23 de agosto corriente en una catástrofe aérea a todas luces provocada, sucedió apenas un par de  días después de conmemorarse el 83 aniversario del asesinato de León Trotski, otro prominente comunista ruso que fue disidente del poder absolutista de Stalin.

Trotski era, después de Lenin, el más importante líder de la Rusia Soviética que se instauró mediante un golpe de Estado comunista, el 7 de noviembre de 1917. Fue el organizador del Ejército Rojo, primer comisario (ministro) de las fuerzas armadas de la Rusia comunista y luego de Asuntos Exteriores. En esa condición Trotski negoció y firmó el acuerdo de Paz de Brest-Litovsk, mediante el cual Rusia se rindió casi al final de la Primera Guerra Mundial.

Al morir Lenin en 1924, Trotski entró en disputas por el poder con Stalin, pero perdió la pelea y cayó en desgracia. Fue expulsado del partido comunista, despojado de su nacionalidad rusa, desterrado de Rusia en 1929  y después asesinado en México el 21 agosto de 1940, por un agente de Stalin.

Todas las personas más o menos  importantes que se oponían a Stalin, inclusive sus camaradas de partido que lo criticaban o discrepaban de sus opiniones y decisiones, fueron asesinados, enviados a campos de concentración o expulsados del país.

Parecía que esa siniestra política estatal de los asesinatos políticos había terminado cuando en 1956 —todavía en tiempos de la Unión Soviética—, el entonces líder del Partido Comunista,  Nikita Jrushchov, denunció ante el XX Congreso los horrendos crímenes del estalinismo e impulsó una campaña para la desestalinización.

Sin embargo, cuando el excoronel de la KGB (policía política comunista de la antigua Unión Soviética), Vladímir Putin, tomó el poder en el año 2000, se volvió a establecer la siniestra práctica de eliminar mediante el asesinato a los enemigos, adversarios disidentes y críticos más destacados.

En su edición en línea de este jueves 24 de agosto, el periódico El Español ha publicado un trabajo periodístico de recopilación de información e investigación sobre este sórdido tema de la realidad rusa. El reportaje menciona  “una lista de 100 muertes por todo el mundo interconectadas y cuyo origen apunta al Kremlin. El último, Yevgueni Prigozhin”.

Se trata —dice El Periódico— de “100 muertes con algo en común: todas  fueron personas incómodas para el gobierno. 16 envenenamientos, 10 caídas extrañas (desde edificios, trenes o incluso helicópteros), 22 por disparos, 14 golpeados o apuñalados… en Rusia y más allá, porque los ‘suicidios’ y los ‘infartos’ no ocurren solo dentro de las fronteras:  44 fallecieron en el extranjero, principalmente Reino Unido…”

El periódico español publica los nombres de todas esas personas asesinadas, pues, asegura, “poner nombre a las víctimas es la única manera de evidenciar el horror”.

En Nicaragua, que políticamente ha sido sacada de la órbita del mundo democrático para ponerla a gravitar en la esfera autocrática y autoritaria de Rusia y China —y absurdamente hasta de Irán— es bueno, necesario y útil saber de estas cosas de la autocracia rusa de Putin.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí