En el último partido de la serie entre los Yanquis de Nueva York y los Medias Rojas de Boston apareció nuevamente el nicaragüense Jonathan Loáisiga. Subió al montículo a cumplir su misión: sostener el encuentro 5-5 y evitar cualquier conato ofensivo de Boston. Loáisiga lo hizo, no permitió carreras, pero si un imparable, el cual se lo ligó Trevor Story. Ese inatrapable significó cortar la racha de cuatro partidos consecutivos sin permitir hits, quedando a dos del récord de un nicaragüense en Grandes Ligas.
Desde su regreso de la lista de lesionados, Loáisiga ha lucido sólido sobre la colina. En Chicago bailó a los bateadores, en Miami repitió la dosis y también lo hizo en Atlanta hasta completar su cuarto juego contra Boston. La clave del pinolero es su control, uso de pocos lanzamientos y su velocidad letal que hace estragos en el oponente.
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El récord de un nicaragüense es de seis juegos consecutivos sin que le conecten imparables y está en poder de Wilton López. El leonés lo hizo entre el 19 y 27 de abril de 2012 cuando jugaba con los Astros de Houston. López enfrentó a Cincinnati, Milwaukee (dos veces), Dodgers (dos veces) y a los Nacionales de Washington, sumando en ese trayecto 5.1 entradas, tres ponches y una victoria.
A Loáisiga solamente le alcanzó para empatar a Vicente Padilla y Erasmo Ramírez. Padilla lanzó cuatro juegos sin permitir inatrapables en su paso con los Dodgers, agregando 4 entradas, un juego salvado y ponchando a cuatro rivales, mientras que Erasmo lo hizo mientras militaba con los Nacionales en 2022. Ramírez sumó en total 5 entradas y ocho ponches.
Otros jugadores emblemáticos como Porfirio Altamirano y Dennis Martínez tuvieron racha de tres partidos, en el caso de Dennis pasó casi toda su carrera como abridor.