Régimen revela el monto del alivio del combustible que no pasa a los consumidores

Este es el monto que se embolsa la dictadura por el alivio del precio del petróleo

La factura petrolera de Nicaragua se hundió en la primera mitad de este año. En un contexto de rebajas de precio del crudo a nivel internacional, que comenzó desde la segunda mitad del año pasado, el régimen de Daniel Ortega, aunque sigue reportando cifras infladas en el precio del crudo, no pudo ocultar el alivio externo. Pero este alivio sigue sin llegar al bolsillo de los nicaragüenses.

En el primer semestre de 2023, Nicaragua pagó a los mercados externos 701.73 millones de dólares por el crudo y sus derivados que compró. La cifra está por debajo de los 915.91 millones de dólares invertidos en esas compras en igual periodo del año pasado. Es decir, que representa un alivio de 214.18 millones de dólares.

Solo entre abril y junio las autoridades del Banco Central de Nicaragua (BCN) reportaron una reducción del 25 por ciento en la factura petrolera y sus derivados. En dicho periodo se gastaron 377.5 millones de dólares en estas compras frente a los 503.5 millones que costaron estos productos en igual periodo del 2022.

Lea también: Factura petrolera de Nicaragua cae un 21 por ciento, pero combustibles siguen congelados

Menos precio y consumo

«En el caso del petróleo crudo, se observó baja tanto en los volúmenes importados (-7.6 por ciento) como en los precios promedios contratados (- 19.3 por ciento); asimismo, en el caso de los combustibles, se observó caída tanto en precio promedio (- 20.5 por ciento) como en volumen (-9 por ciento)», informó el máximo emisor bancario en el segundo trimestre.

Hasta el 14 de agosto, en Nueva York el precio internacional del petróleo que se usa de referencia para Nicaragua se ubicaba en 82.51 dólares por barril. Ese dato está lejos de los precios que el régimen de Ortega sigue reportando en sus cifras oficiales.

Por ejemplo, el Gobierno asegura que entre abril y junio ha comprado el crudo en 107.4 dólares, 93.2 dólares, y 112 dólares, respectivamente. Sin embargo, desde la segunda parte del año pasado, el West Texas Intermediate (WTI) no ha cruzado la barrera de los cien dólares.

Además, según las perspectivas el precio del crudo seguirá alejado del umbral de los cien dólares por barril. El lunes 14 de agosto, según la agencia AFP, el mercado del petróleo cedió «por preocupaciones crecientes sobre China y un agravamiento de la crisis inmobiliaria» en el gigante asiático».

«Los inversores parecen cada vez más convencidos de que la inflación en Occidente va camino a ser controlada, y que una recesión debería evitarse, pero su opinión sobre China es ambivalente», sostuvo Tamas Varga, de PVM Energy.

Solo por la importación de petróleo, Nicaragua pagó 253.25 millones de dólares frente a los 338.24 millones de dólares el año pasado, una reducción de 84.99 millones de dólares en los periodos comparados, lo que revela la oxigenación para las petroleras y el régimen de Ortega.

BM prevé precio más bajo

China es el mayor importador mundial de crudo, por lo que la salud de su economía es un gran motor para la demanda. Es decir, si Pekín compra menos por una economía débil, los precios tienden a caer.

En junio, el Banco Mundial en una actualización sobre el mercado petrolero dijo que “según las proyecciones, los precios de la energía caerán un 26 por ciento y el precio del petróleo crudo alcanzará un promedio de 84 dólares el barril, un 16 por ciento menos que el promedio de 2022”.

Otras regiones del mundo también se están beneficiando con rebajas en los precios de otras energías. “Se prevé que los precios del gas natural de Europa y Estados Unidos se reducirán a la mitad entre 2022 y 2023, mientras que los del carbón disminuirán un 42 por ciento en 2023”, indicó.

Pero el régimen de Ortega, en su afán por mantener congelados los precios de los combustibles —los que fijó en 2022 con base en un petróleo mayor a los 100 dólares—, en el programa económico y financiero tiene proyectado un petróleo a 103.2 dólares para este año.

El programa económico muestra que la dictadura proyecta que el crudo se mantenga por encima de los 90 dólares en los próximos dos años y será hasta el 2026 que este baje a 88.4 dólares el barril. Esto reflejaría el interés de la dictadura por mantener los precios elevados en Nicaragua.

Lea también: Proyecto del ferri fue aprobado por Nicaragua y no competirá con el transporte terrestre

Facturación de las gasolinas y diésel

Nicaragua importa la mitad en crudo para procesar y la otra parte la trae como producto acabado, es decir gasolinas y diésel, además de otros insumos como lubricantes y gasolina para avión.

Sobre las gasolinas, en el primer semestre se pagó en el exterior 112.39 millones de dólares por la súper, mientras que el año pasado en igual periodo se facturaron 123.68 millones de dólares. Es decir, que este carburante acumula un alivio de 11.29 millones de dólares que no se ha trasladado a los consumidores.

Por su parte, en gasolina regular se facturaron 16.42 millones de dólares frente a los 23.88 millones de dólares del año pasado en el periodo de referencia. Es decir que se produjo un ahorro que no ha llegado al bolsillo de los nicaragüenses.

También puede leer: Régimen dice que el costo de la vida de los nicaragüenses se empieza a abaratar, tras meses de alzas asfixiantes

Y por el diésel, el combustible más consumido en Nicaragua, se pagaron 133.60 millones de dólares, mientras que el año pasado en similar lapso fueron 172.84 millones de dólares, lo que significa un alivio no trasladado de 39.24 millones de dólares.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí