El clamor de Oppenheimer

Más allá de ser un éxito de taquilla, como se les llama a los filmes que son vistos por muchas personas y generan enormes ganancias, la película Oppenheimer es como un clamor de la humanidad contra las armas atómicas, que son de exterminio masivo.

Como se sabe, el científico físico estadounidense de origen judío-alemán, Julius Robert Oppenheimer, fue uno de los principales creadores de la bomba atómica en los Estados Unidos (EE.UU.), antes de que lo lograran la extinta Unión Soviética y después otras potencias militares.

La película fue estrenada y proyectada mundialmente pocos días después de cumplirse el 78 aniversario de la primera prueba de la bomba atómica, ocurrida el 16 de julio de 1945. Este ensayo fue llamado Proyecto Manhattan y lo dirigió principalmente el científico Oppenheimer.

Pero además, la película se está presentando poco antes del 29 de agosto, fecha en que se celebra el Día Mundial contra los Ensayos Nucleares. Esta celebración fue instituida el 2 de diciembre de 2009 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y escogió el 29 de agosto atendiendo la propuesta de Kazajistán en cuyo territorio la Unión Soviética realizaba sus pruebas atómicas terrestres. Y fue el 29 de agosto de 1991 que Kazajistán, poco después de declarar su independencia nacional, clausuró el campo soviético de ensayos nucleares.

Se dice que Oppenheimer concibió la bomba atómica cuando la Alemania nazi impulsaba una frenética carrera armamentista y avanzaba rápidamente a construir su propia arma nuclear. La bomba atómica era necesaria para detener la amenaza nazi, según creía Oppenheimer.

Sin embargo, la Alemania guerrerista  de Hitler fue derrotada en mayo de 1945 y ya no tenía sentido seguir el proyecto atómico. Pero el Gobierno de EE. UU. siguió hacia adelante porque sin duda con esa arma coronaría su poder imperial. El 16 de julio de ese mismo año se realizó la primera prueba de la bomba atómica, en el desierto del estado de  Nuevo México; y menos de un mes más tarde, EE. UU. arrojó dos bombas atómicas contra Japón que no quería rendirse. La primera bomba atómica cayó el 6 de agosto de 1945 sobre la gente de Hiroshima, y solo tres días después, el 9 del mismo mes, la otra bomba fue arrojada contra la población de Nagasaki.

 Las explosiones atómicas mataron a más de 240,000 personas japonesas y muchas miles más fueron muriendo después, poco a poco, como consecuencia de las heridas y de las radiaciones atómicas.

 La película Oppenheimer no muestra las consecuencias catastróficas que las pruebas de la bomba atómica tuvieron para miles de estadounidenses que vivían en las zonas cercanas al desierto donde se hicieron las pruebas. Y para muchos más en el resto del territorio nacional por la expansión aérea de las partículas radiactivas

Tampoco dice la película que a la gente nativa no se le evacuó y ni siquiera  le recomendaron algunas medidas de precaución. Las cosas de la guerra de los Estados son absolutamente secretas y siempre están por encima del interés y la vida de las personas humanas.

Ahora la película Oppenheimer viene a alertar directamente sobre la amenaza de las armas atómicas y se debería ver como un llamado vital contra la guerra. Contra todas las guerras, especialmente las de agresión de países grandes contra  los pequeños.

La película Oppenheimer tiene una inmensa significación en la actualidad, cuando Rusia chantajea al mundo con la amenaza de usar el arma atómica en su guerra de agresión contra Ucrania, si no se le permite realizar su propósito imperialista de anexarse más territorio ucraniano del que ya ha ocupado por medio de  la fuerza bruta militar.

COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    Si el gobierno del Presidente Clinton no hubiera forzado a Ucrania a deshacerse de su armamento nuclear el dictador Putin nunca se hubiera atrevido a invadirla sabiendo que Ucrania tiene bombas atómicas. Taiwan hubiera de tener armas nucleares y de esta forma China pensaría dos veces en invadirla y se abstendría de estar provocandola.

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