La plataforma digital La Lupa, dirigida por la periodista Maryórit Guevara, lanzó esta semana la campaña «SOS por el periodismo de La Lupa», a través de la plataforma GoFundMe, con el fin de recaudar fondos que le permitan a ese medio de comunicación subsistir económicamente y seguir «informando», «cuestionando al poder» y manteniendo el enfoque en «las desigualdades y violencias que viven las mujeres» en Nicaragua.
«Atravesamos un momento en el que estamos en riesgo de desaparecer. El único medio con cobertura diaria con perspectiva de género y feminista que queda en Nicaragua está a punto de desaparecer ante la falta de fondos», indicó la directora de La Lupa en un video que divulgó en sus redes sociales.
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La Lupa, explicó Guevara, surgió en marzo de 2019 «como un acto de resistencia ante la censura y la criminalización del periodismo por parte de la dictadura de Daniel Ortega» y está conformada por un grupo de periodistas exiliadas en Costa Rica (90 %) y España (10 %).
«Apoyar a La Lupa significa sostener a un periodismo crítico con perspectiva de género, que contribuye a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria para hombres y mujeres, en especial para un país como Nicaragua, donde la dictadura de Daniel Ortega se ha encargado de eliminar las organizaciones de la sociedad civil que luchaba por nuestros derechos”, resaltó la directora de La Lupa.
Las personas que deseen apoyar la colecta impulsada por La Lupa pueden hacerlo desde este sitio web, donde pueden dejar sus donativos o compartir la campaña en sus redes sociales.
Persecución de la prensa independiente en Nicaragua
La directora de La Lupa, Maryórit Guevara, en los últimos años fue víctima de la represión del orteguismo en Nicaragua. La comunicadora tuvo que exiliarse, desde hace más de cuatro años, en España por la persecución y amenazas que sufrió de parte de personas afines al orteguismo. Sin embargo, desde plataformas digitales como La Lupa, en sus redes sociales y en el Blog de tu Madre, ha seguido desafiando la censura impuesta por orteguismo e informando de las violaciones a derechos humanos que se cometen en el país.
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en sus últimos 15 años en el poder, ha movilizado toda su maquinaria represiva para silenciar a la prensa independiente en Nicaragua, obligando a decenas de periodistas a exiliarse, encarcelando a directivos y propietarios de medios de comunicación, robando equipos e instalaciones periodísticas, y despojando nacionalidades.
El pasado 24 de julio, el periodista Marcos Medina se convirtió en la víctima más reciente de la dictadura orteguista, tras ser desterrado del país junto a su familia. El comunicador confirmó, a través de un comunicado, que cuando intentó retornar a Nicaragua la aerolínea en la que iba a viajar le informó, a través de una notificación electrónica, que la Dirección General de Migración de Nicaragua le negaba el ingreso.
La red regional Voces del Sur denunció, a través de su informe Sombras 2022, que en Nicaragua se cometieron un total de 703 casos de violaciones a la libertad de prensa, ejecutadas en un 88 % por el Estado de Nicaragua.
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Algunas de las violaciones documentadas por la red regional fueron: detenciones arbitrarias (6), agresiones y ataques (160), discursos estigmatizantes (15), procesos civiles y penales (9), restricciones de acceso a la información (5), uso abusivo del poder (497), restricciones de internet (11) y alerta de género (1).