El estudiante y el alumno

    Este domingo 23 de julio se ha celebrado en Nicaragua el Día Nacional del Estudiante, al que oficialmente se le identifica como aquel que apoya de palabra y hechos al régimen actual.

     En realidad, la celebración del Día del Estudiante en Nicaragua tiene un origen y una  significación esencialmente política; no se refiere a toda persona de cualquier edad que estudia para  obtener un título o diploma, para graduarse en alguna carrera profesional y ser un agente de cambio en la búsqueda del progreso y el bienestar personal y social.

     El Día Nacional del Estudiante Nicaragüense fue instituido en memoria de cuatro estudiantes universitarios: Sergio Saldaña, Mauricio Martínez, Erick Ramírez y José Rubí, quienes el 23 de julio de 1959 fueron asesinados a balazos por soldados de la Guardia Nacional (GN) que servía de soporte militar a la dictadura dinástica somocista.

     Ese día se realizó en la ciudad de León, sede de la Universidad Nacional, un desfile estudiantil festivo para recibir a los estudiantes de nuevo ingreso. El desfile fue convertido en marcha de protesta por la muerte de varios guerrilleros antisomocistas en un enfrentamiento con la GN en el norte montañoso del país; y ante el temor del mando militar de que los manifestantes exaltados y azuzados por agitadores pretendieran tomarse el cuartel de la GN, para impedir o prevenir que lo hicieran dispararon contra ellos.

     En memoria de aquel infausto acontecimiento el régimen sandinista decretó en 1984 que el 23 de julio sería el Día Nacional del Estudiante Nicaragüense. Es decir, del estudiante como sujeto político revolucionario no como persona que estudia para formarse como un creador de su propia forma honesta de vida y contribuir al bienestar de su familia y el progreso de la sociedad.

Cabe señalar que la Fundación del Español Urgente de la Real Academia Española (FundéuRAE) explica que “Un estudiante es una persona ‘que estudia’ independientemente de si es autodidacta o si tiene un profesor, mientras que un alumno es… un ‘discípulo, respecto de su maestro, de la materia que está aprendiendo o de la escuela, colegio o universidad donde estudia’, es decir, que en el término alumno está implícita la relación respecto de quien le enseña”. O sea que el estudiante y el alumno no son individuos políticos.

     Ahora bien, si se trata de honrar a los estudiantes por razones políticas y en particular la de luchar hasta el extremo de ofrendar la vida por sus ideales, la celebración del 23 de julio debe ser también en homenaje a los que murieron en las jornadas de abril y meses siguientes de 2018, que por cierto fueron muchos más que los cuatro de 1959.

Pero, además, la celebración del Día Nacional del Estudiante debe ser para homenajearlos a todos, no solo a los que profesan una doctrina política, la defienden y luchan por ella.

     Sin duda que la formación política es un componente fundamental de la educación que se debe impartir a los estudiantes y estos deben aprender. Pero una formación política para que tengan conciencia de su valor como seres humanos individuales y sociales. Para que tengan la comprensión de que la libertad es la condición indispensable de la dignidad humana, que la democracia es la más adecuada forma de vida y el mejor espacio de convivencia social, y que la conducta personal se debe sustentar en el respeto a los valores éticos fundamentales de la familia, la honradez, la lealtad y el trabajo creador.

     Actualmente eso parece un sueño. Pero se podrá realizar en el futuro porque por un mejor futuro de Nicaragua es justo, factible e imperiosamente necesario hacerlo.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí