
Rotonda Colón
Fue construida durante la administración de Herty Lewites, a finales de 2003 y comienzos de 2004, con un costo de casi nueve millones de córdobas. La primera fase consistió en el rodamiento de la rotonda y la segunda fue la construcción de una fuente luminosa de diseño espiral en el centro de la misma, para un total de cuatro meses, dos por cada fase. La fuente pasó a la historia en julio de 2013 y en su lugar fue erigido un monumento al fallecido presidente Hugo Chávez Frías, quien fue padrino económico de Ortega, entregándole petróleo venezolano a manos llenas. La nueva rotonda fue bautizada en honor al expresidente y construida en solo una semana, para inaugurarla el 28 de julio, fecha del cumpleaños de Chávez.

Concha Acústica
Si había un monumento realmente emblemático de la gestión de Herty Lewites como alcalde de Managua, ese era la Concha Acústica. Fue construida en 2004, último año de la administración de Lewites, en la Plaza de la Fe Juan Pablo II, cerca de la costa del lago Xolotlán, con un costo de más de un millón de dólares.
Durante sus diez años de existencia fue una de las edificaciones más grandes y bonitas de la capital. Primero la utilizaron como escenario para conciertos públicos y, posteriormente, como tarima para las celebraciones del Frente Sandinista. Sin embargo, a pesar de cada 19 de julio era enflorada por la primera dama Rosario Murillo, la Concha Acústica seguía siendo un recordatorio de Lewites, el hombre que se atrevió a desafiar al orteguismo en las elecciones presidenciales de 2006 y que murió en circunstancias sospechosas cuatro meses antes de los comicios en los que Ortega logró volver al poder.
En mayo de 2014 el régimen de Ortega encontró lo que parecía ser una excusa perfecta para demolerla. El secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno explicó que el monumento sería derribado porque tenía daños estructurales causados por las lluvias y la fuerte actividad sísmica registrada desde el 10 de abril de ese año, de manera que no soportaría un terremoto. Pero la Concha Acústica soportó mucho más. Durante varios días se resistió a caer, mientras decenas de trabajadores de la Alcaldía la debilitaban con martillos, cinceles, grúas y cables de acero amarrados a camiones. De esa manera demostró que las razones para su destrucción habían sido otras.

Faro de la Paz
En el mismo mes de la demolición de la Concha Acústica, el régimen de Ortega destruyó el histórico Faro de la Paz, y bajo los mismos pretextos: supuestos daños estructurales que representaban un riesgo para la población, en caso de actividad sísmica. El monumento simbolizaba el fin de la guerra civil entre el gobierno sandinista y la Contrarrevolución, que duró toda la década de los ochenta, hasta el triunfo de doña Violeta Barrios de Chamorro.
Fue construido por doña Violeta en 1990, con un costo de más de 1 millón 200 mil dólares de la época. A los pies del faro se sepultaron 15 mil fusiles usados durante la guerra fratricida que acabó con la vida de unos 30 mil nicaragüenses; por eso el monumento tenía una alta carga simbólica. Sin embargo, para Ortega era un permanente recordatorio de su derrota electoral.

Fuente musical
Ni siquiera el monumento construido durante la gestión presidencial de Arnoldo Alemán se salvó de ser destruido por el régimen de Daniel Ortega. En junio de 2007, recién llegado al poder, Ortega ordenó la destrucción de la fuente musical que desde 1999 se hallaba en el centro de la Plaza de la Revolución, dando vistosidad a las postales de la vieja Catedral de Managua.
La fuente, que había funcionado durante ocho años, tenía jardines y graderías y por las noches llenaba el ambiente de colores y música clásica. No obstante, para Rosario Murillo era un “adefesio” sin estética construido por “el gobierno somocista del señor Alemán” y debía ser eliminado para recuperar ese sitio histórico del sandinismo.
Nueve años más tarde, en 2016, el régimen de Ortega mandó a construir otra fuente musical, a escasos 200 metros de donde alguna vez se halló la que mandó a demoler, olvidándose así de los “argumentos” expuestos en 2007.

Estatua del Comandante 3-80
El monumento a Enrique Bermúdez, conocido como Comandante 3-80, máximo líder de la Contra en los años ochenta, se hallaba en la entrada al municipio de Waslala, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN) y fue destruido en enero de 2018, solo cuatro días después de que el Frente Sandinista tomara posesión de ese municipio.
Bermúdez fue asesinado el 16 de febrero de 1991, en uno de los grandes crímenes políticos de la Nicaragua postrevolución.