En memoria de Carlos Alberto Montaner (CAM)

En LA PRENSA estamos de duelo por la muerte de Carlos Alberto Montaner (CAM), ocurrida este jueves 29 de junio en Madrid, España.

LA PRENSA es uno de los muchos periódicos iberoamericanos en los que se publicaba la columna semanal de CAM, que era una cátedra de periodismo de opinión profesional, comprometido con los valores de la libertad y la democracia.

Hijo de un periodista y una maestra cubanos, CAM nació en La Habana, Cuba, el 3 de abril de 1943, o sea que falleció casi tres meses después de haber cumplido 80 años. Siendo muy joven se fugó de una cárcel de Cuba comunista. En el exilio, CAM se dedicó con talento y pasión a ejercer el periodismo de opinión, la literatura y la enseñanza.

Como él mismo lo escribió, a través de sus trabajos periodísticos y libros tuvo “el privilegio de dar la batalla por y de la libertad”. En mayo recién pasado, en su última columna CAM declaró que en esa lucha “hizo lo que pudo”, parafraseando al filósofo español Julián Marías.

Cuando publicamos en LA PRENSA del 9 de mayo pasado la última columna de CAM —en la que él informó que no la escribiría más por causa de una enfermedad neurodegenerativa que lo atacó—, le dedicamos el editorial de ese mismo día lamentando su decisión y padecimiento y agradeciéndole su identificación con Nicaragua y su generosidad con LA PRENSA. 

Revelamos entonces y reconocimos como era debido, que desde que LA PRENSA cayó en crisis económica por la situación política del país, pero sobre todo por las presiones del régimen, CAM siguió enviándonos sus columnas de manera gratuita. Como gratuita es también la colaboración de su hija, la prestigiosa periodista Gina Montaner cuyos magníficos artículos publicamos todos los miércoles. Así como la columna de Andrés Hernández Alende, editor de Firmas Press, que desde el retiro de CAM estamos publicando los martes.

Por aquel editorial que le dedicamos CAM nos escribió para decirnos que LA PRENSA era su periódico en Nicaragua. “Admiro la resistencia de LA PRENSA desde Pedro Joaquín Chamorro padre. Es una batalla ejemplar dada desde los principios liberales, aunque esa palabra tenga una connotación somocista en Nicaragua. El verdadero liberalismo incluye la libertad de pensamiento y de expresión. Seguimos en la batalla”, nos escribió el inolvidable amigo CAM.

Precisamente en el editorial del 9 de mayo sobre su decisión de no escribir más su columna semanal, hicimos una breve reseña de su lucha intelectual por la libertad de Cuba a la que había dedicado toda su vida adulta. Y recordamos que por su apoyo sostenido al pueblo de Nicaragua en su lucha por la libertad y la democracia, el gobierno democrático de don Enrique Bolaños Geyer le otorgó en 2006 el Premio Nacional Rubén Darío.

CAM, por su formidable formación filosófica e intelectual comprendía perfectamente la dialéctica de la vida y la muerte. En su libro de memorias Sin ir más lejos, publicado en febrero de 2020, escribió que “morir es una costumbre que sabe tener la gente”; que “morir es una ley de la vida”, que “la vida es lo que hemos hecho” y “lo más saludable es que (la muerte) no nos sorprenda sin los deberes hechos”.

CAM hizo todos los deberes que debía hacer. Y fue más lejos de lo que podía. Solo le faltó ver a su Cuba amada  libre y democrática por fin. Pero eso llegará porque la semilla que dejó sembrada inevitablemente fructificará.

Descanse en paz, Carlos Alberto Montaner. Honor por siempre a su memoria.

COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    Un gran patriota liberal ha pasado a la inmortalidad. Descanse en paz Carlos Alberto Montaner.

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