Los padres de los niños migrantes nicaragüenses, que fallecieron ahogados en agosto del 2022 en el temido río Bravo, lograron cancelar los gastos de repatriación a la Funeraria La Paz, en México. Noel Antonio Oviedo, padre de los niños, explicó a LA PRENSA que les fue difícil conseguir el dinero, por eso ha tomado tanto tiempo la repatriación.
Los padres de los menores se encuentran en Estados Unidos, país al que lamentablemente no pudieron llegar completos como familia. «La gente no sabe todo lo que hemos pasado, lo que he luchado para ajustar el dinero y mandar a mis angelitos (a Nicaragua), no fue fácil, pero gracias a Dios yo ya cancelé, nosotros no tuvimos ayuda de Gobierno, ni de Nicaragua ni de Estados Unidos», dijo Oviedo a LA PRENSA.
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Uno de los niños, de 3 años, falleció ahogado el 22 de agosto del 2022 en el sector de Eagle Pass, Texas, cuando su familia intentaba cruzar el río Bravo. Mientras que el bebé de tres meses de edad fue rescatado con vida ese día y trasladado a un centro asistencial, donde permaneció en estado reservado hasta la mañana del 27 de agosto que fue declarado con muerte cerebral.

Este miércoles la organización Texas Nicaraguan Community (TNC) a través de una publicación en su cuenta de Facebook llamó a los padres de los hermanitos a cancelar los gastos de la repatriación, pues los cuerpos de los menores se encontraban en la Funeraria La Paz «esperando a ser trasladados a Nicaragua».
«Hasta el dia de hoy 28 junio del 2023, están en la morgue de la Funeraria La Paz en espera de que sus papás terminen de cancelar los trámites para la repatriación», decía la publicación.
Enseguida, TNC indicó que «el director de la funeraria manifestó su descontento ante esta situación, ya que no hay respuesta a esta situación, son 5 meses que estos cuerpos de los niños nicaragüenses están en nuestra morgue y la familia no da respuesta a esta solicitud de cancelación del servicio, que hasta la fecha tiene un saldo de 2,300 dólares que aun no han cancelado».
La organización después publicó el mismo comprobante que le fue compartido por la Funeraria y dijo que «lamentamos tener que recurrir a este tipo de publicaciones, pero la situación de los cuerpos de estos niños y la falta de cumplimiento, de parte de los más interesados, se dio el seguimiento a este caso tan triste, que reportó la Funeraria La Paz».
Lo que sucedió en agosto
El 22 de agosto pasado, la esposa, los niños y el cuñado de Oviedo tenían previsto cruzar el río Bravo en balsa, con el propósito de llegar a Estados Unidos, pero el coyote los engañó y se vieron obligados a meterse a las peligrosas y traicioneras aguas.
La mujer cargó al bebé y su hermano al niño de 3 años, sin imaginarse que una fuerte corriente les arrebataría a los pequeños. El cuerpo del menor fue encontrado río abajo, 40 minutos después del hecho; mientras que el bebé fue trasladado de emergencia en condición crítica.
En ese momento, el padre de los niños apeló al corazón de la gente para ayudarle a recaudar entre ocho mil y diez mil dólares para repatriar el cuerpo de su pequeño de 3 años. Ahora, con esta nueva pérdida, además del dolor familiar y la preocupación, los gastos aumentaron, por lo que Oviedo volvió a solicitar ayuda para darle cristiana sepultura a sus dos hijos en Nicaragua.
Oviedo y su familia son originarios del barrio 30 de Mayo, en Managua, y aclararon en ese momento que se vieron obligados a salir de Nicaragua por la carestía de la vida.