Sí, Vivimos engañados y lo que es más preocupante: nunca abrimos los ojos. La mayoría de fanáticos nicaragüenses viven en un “Show de Truman”, especialmente con el beisbol o lo que es peor: somos “un sastrecillo valiente”. Y aquí tomaré un momento para explicar este cuento infantil que grafica a los aficionados del terruño.
El cuento de los hermanos Grimm relata la historia de un joven sastre que nunca tenía trabajo en su taller y soñaba con ser rico y famoso. En un día caluroso las moscas no lo dejaban soñar tranquilo. Cogió un trapo y de un golpe mató a siete moscas. Él siguió soñando y se imaginaba que había matado a siete guerreros. Se hizo una camisa en la cual escribió: “Maté a siete de un golpe” y se paseaba por la ciudad presumiendo su “logro”. La población pensaba que había matado a guerreros y no moscas, hasta que el rey lo llamó para enfrentarse a dos gigantes y ahí empezó a tragar saliva…
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Eso nos pasa con el beisbol, creemos que somos una potencia, que a lo largo de la historia Nicaragua es respetada por sus hazañas deportivas, que hemos conseguidos triunfos inigualables, que somos productores de figuras, cuando en la realidad somos simples sastres matando moscas. Y eso lo grafican los comentarios desproporcionados hacia la Selección Nacional exigiendo resultados, los insultos desmedidos hacia los jugadores, federados y cuerpo técnico. Yo amo la crítica y hasta animo a las personas a ejercerla, pero con los pies en la tierra. Podemos discutir si el mánager tenía razón o no en un movimiento, si un jugador hizo la jugada adecuada y se vale cuestionar a los dirigentes, el modo de preparación etc., pero siempre con los pies en la tierra, es decir, sabiendo quienes somos y donde hemos estado siempre.
No obstante, lo que veo es otra cosa. Se critica cómo si nosotros en algún momento hubiésemos sido los mejores en el beisbol cuando la realidad era que se competía contra selecciones amateurs, sin jugadores profesionales. Y siento que el hecho de reproducir que el beisbol es el deporte rey, muchos fanáticos se confundieron. Es el deporte rey de un reino sin corona para presumir o un reino capaz de matar solo moscas, ningún gigante.