Un día después de haber sido sacudida con violencia por México, que se apuntó un triunfo 7-0 con tres jonrones en medio de su ataque, Nicaragua regresa a la acción este miércoles a la 1:30 de la tarde para medirse a Venezuela, que no parece un equipo a propósito para una recuperación instantánea como la que requieren los nicas.
Nicaragua está en una situación comprometida después de ganar solo uno de sus primeros tres encuentros en el torneo de beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en San Salvador. Inició con una dolorosa derrota 6-5 ante República Dominicana, después venció 3-1 a Puerto Rico y luego vino la caída ante México.
Para el duelo de esta tarde, Nicaragua ha designado al derecho chinandegano Jesús Garrido, quien marcha en el Pomares con 5-2 y 2.58, más ocho juegos salvados en 20 actuaciones de las cuales solo tres han sido como abridor. No obstante, los técnicos del equipo pinolero lo consideran la mejor opción disponible para este día.
Venezuela tiene balance de 2-1, al igual que Curazao, justamente quien le quitó el invicto el martes. Delante de ellos solo está México con 3-0. Los dominicanos tienen 1-1 y después, Nicaragua, Puerto Rico y Cuba marchan con 1-2 y en el fondo El Salvador que aún no gana en dos partidos. Así que el nudo está muy apretado.
Hasta el momento, Nicaragua ha tenido un desempeño discreto. Ante Dominicana dejó ir un triunfo que ya acariciaba y contra México se vio drásticamente inferior, incluso mucho más que los salvadoreños, quienes cayeron 4-0 contra los aztecas. Lo único alentador hasta el momento es el triunfo sufrido ante Puerto Rico.
Para el desafío de esta tarde, los venezolanos son los favoritos, pero se tiene la esperanza, de que el mismo equipo que deslució frente a México, sea capaz de dar vuelta a la página y presentar una mejor versión ahora, con un bateo que despierte y un pitcheo que se pare con firmeza sobre el montículo, detalles no fáciles.
Pero si no sucede eso, hay que alistarse para otra amarga jornada y la sobrevivencia habrá recibido un golpe severo.