Este jueves finaliza el Título 42 en Estados Unidos, una norma sanitaria adoptada por el gobierno del expesidente Donald Trump, y que prevalece en la administración Biden, para evitar la propagación del Covid-19, pero que en la práctica ha servido para expulsar a casi todos los migrantes que llegaron sin visa o documentación a Estados Unidos.
Desde que se activó en 2020 hasta finales de marzo de 2023, el Título 42 se invocó casi 2.8 millones de veces para expulsar a migrantes, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El presidente estadounidense, Joe Biden, prevé una situación «caótica por un tiempo» en la frontera con México cuando se levante la norma. «Está por verse. Será caótico por un tiempo», respondió este martes a periodistas que le preguntaron si su gobierno está preparado para un aumento significativo de migrantes.
¿Qué sigue?
La posibilidad de que su levantamiento dispare el número de migrantes, muchos de ellos latinoamericanos pobres o víctimas de violencia o corrupción, llevó al presidente demócrata Joe Biden a adoptar nuevas reglas, con recompensas para quienes se acojan a ellas, pero que las asociaciones de defensa de los migrantes consideran insuficientes y defectuosas. Y seguirá usando otras existentes.
Estas son las principales medidas:
Título 8: Se trata de una disposición migratoria que se aplica desde hace décadas, incluso durante los últimos años, y que permite expulsar a todo aquel que entre al país sin una visa o documentación requerida.
Cuando llega un migrante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos llevan a cabo las llamadas «entrevistas de miedo creíble», en las que evalúan si existe una posibilidad de que la persona sea perseguida o torturada si regresa a su país.
Lea además: Miles de migrantes se concentran en las fronteras de EE. UU. previo al fin del Título 42
Si concluyen que existe, se lanza un proceso migratorio y deberá comparecer ante un juez. Entre tanto puede quedarse en el país o bien puede ser enviado a México, en virtud de la política conocida como «Quédate en México», para que espere allí la cita judicial.

Si estiman que no existe un peligro lo expulsan a través de una «deportación acelerada», informó a finales de abril el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El Título 8, al contrario del 42, trae aparejadas sanciones: si el migrante intenta entrar de nuevo sin una documentación válida se le castiga con una prohibición de reingreso de al menos cinco años y posibles procesos penales.
Centros regionales: El gobierno prevé abrir «centros regionales de procesamiento» en toda América Latina, empezando por Guatemala y Colombia, para preseleccionar a los migrantes que podrán entrar en el país.
En ellos expertos y funcionarios estadounidenses determinarán si los migrantes «son elegibles» para acceder al estatus de refugiado, a una autorización de permanencia temporal, a la reunificación familiar o a un permiso de trabajo.
España y Canadá han aceptado referencias de estos centros para que los migrantes puedan acceder a sus propios programas.
Puede interesarle: Proyecto de ley HR2, ¿cómo afectaría a los migrantes nicaragüenses en EE. UU.?
Aplicación móvil: Estados Unidos ha puesto a disposición una aplicación móvil gratuita llamada CBP One que permite a los migrantes que se hallen en el centro o norte de México agendar una hora y un lugar para presentarse en un puerto de entrada.
A partir del viernes aumentará «el acceso» a la aplicación, con hasta 1,000 citas diarias que se podrán solicitar durante 23 horas cada día. Después disponen de otras 23 horas para confirmar la cita.
El gobierno dice que dará prioridad a los migrantes «que han esperado más tiempo».
Las citas se ofrecerán para ocho puertos de entrada: Brownsville, Paso Del Norte en El Paso; Eagle Pass, Hidalgo y Laredo en Texas; Calexico y San Ysidro en California y Nogales en Arizona.
Cupos de migrantes: Desde hace unos meses, Estados Unidos permite entrar cada mes a 30,000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, pero deben solicitar el acceso en países por los que transitan o pedir cita en línea.
Además deben contar con un patrocinador en Estados Unidos y llegar por avión.
Reunificación familiar: El gobierno asegura que «está simplificando» los procesos de permiso de reunificación familiar para cubanos y haitianos y los extenderá a ciudadanos de El Salvador, Guatemala, Honduras y Colombia.

Tensión en la frontera
A medida que se acerca la hora aumenta la tensión del lado mexicano de la frontera. En el río Bravo se han multiplicado los cruces de personas en colchones inflables convertidos en improvisadas lanchas, constataron periodistas de la AFP.
Y una vez en territorio estadounidense cientos de personas acampan con la esperanza de sortear la valla metálica por miedo de que a partir del viernes sea más difícil.
Los migrantes «no elegibles» serán deportados a no ser que demuestren «un temor razonable de persecución» en el país al que van a ser expulsados, recalcó Mayorkas. Les queda la opción de impedirlo pero en «circunstancias muy limitadas».
Estado de emergencia
Las ciudades tejanas de El Paso, Brownsville y Laredo han declarado el estado de emergencia y lidian con cientos de personas, la mayoría de América Latina, y otras de China, Rusia y Turquía.
En El Paso algunos migrantes duermen en las calles, se cubren del sol con sábanas o descansan sobre cartones. Niños mugrientos piden limosnas.
Estados Unidos desplegó a más de 24,000 agentes del orden en la frontera junto con otros 1,100 nuevos coordinadores de la patrulla fronteriza.
Lea además: Gobernador de Florida promulga la dura ley contra la migración indocumentada
Contará asimismo con cientos de policías de otras agencias del Departamento de Seguridad Nacional, 400 voluntarios y 1,000 personas encargadas de las llamadas entrevistas «de miedo creíble», que evalúan si existe una posibilidad de que la persona sea perseguida o torturada si regresa a su país.