Vigencia de la CPDH a 46 años de existencia

Han transcurrido 46 años ya, casi medio siglo desde la creación en 1977 de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). Durante este tiempo hemos enfrentado a dos dictaduras, la última más cruel, totalitaria y déspota que la primera. Hemos sido objeto de persecución, amenazas de muerte, asedio, represión, encarcelamiento, confiscación, exilio y falta de financiamiento para poder desarrollar al pleno nuestras capacidades para promover al ciento por ciento la defensa de los derechos humanos. Pero a pesar de todo llegamos a esa edad madura y vigente, el recién pasado 20 de abril de 2023.

En estas más de cuatro décadas hemos transitado días difíciles, pero que no nos han hecho claudicar, pues nos hemos puesto al frente de las adversidades. Aún con nuestras vidas en riesgo, no hemos abandonado nuestra gestión humanitaria.

Vemos el pasado ahora desde el exilio y nos damos cuenta que, además de nuestra lucha por la defensa de los derechos humanos en esta época, enfrentados a una dictadura cruel e inhumana, nos continúan inspirando los valores y legados de aquellos que fueron los fundadores de la institución. Como los doctores Ricardo Paiz y Eduardo Rivas Gasteazoro, la profesora Digna Zamora, don Carlos Huembes, don Nicolás Bolaños y José Esteban González, entre otros. Quienes dieron lo mejor de ellos por ver a una Nicaragua donde prevaleciera la verdad, la justicia, la libertad y la paz. Todos ellos se nos han adelantado en la partida de este mundo con la esperanza que en Nicaragua brille el respeto de los derechos humanos entre los nicaragüenses.

Estoy convencido de que esa lucha que ahora continuamos desde Estados Unidos y Costa Rica, ha sido inspirada en esos viejos y nobles robles. Y si ellos fueron capaces también de ofrecer sus ratos libres y sus vidas frente a otra dictadura, por qué nosotros no seremos capaces de continuar ese ejemplo.

Otros miembros directivos con gran notoriedad aún continúan en esa noble labor en diferentes partes del mundo, siempre con el compromiso por los derechos humanos en Nicaragua. 

Hay un hecho importante a destacar: que la CPDH nunca ha visto trayectoria política o privilegios para alguien en especial. En ese sentido, en la época somocista no fue uno sino a varios dirigentes de la guerrilla sandinista a los que defendimos, como al comandante Tomás Borge quien después quiso cerrar la CPDH en 1981.

Nuestra fundadora, doña Digna Zamora (q.e.p.d.) en entrevistas que le realizaron manifestó que ella fue incluso amiga de la madre de los hermanos Ortega, doña Lidia Saavedra —del exjefe del Ejército y de Daniel, el actual presidente— y que juntas visitaron cárceles y buscaron ayuda para sus hijos presos.

Esto demuestra la visión humana y la capacidad de acción y trabajo abnegado, sin reparar en ninguna actitud más que enfocados en la defensa de cuantos fueron violentados en sus derechos humanos.

Ahora, a 46 años de la fundación de la CPDH rememoramos esos briosos antecedentes y abrazamos el legado de aquellas personas que fundaron nuestra organización, la decana en defender los derechos humanos de los nicaragüenses.  Posteriormente surgieron otras instituciones, ya en los 90, algunas fueron creadas con personas que militaron en el sandinismo y otras que han sido creadas después de 2018.

Nosotros seguiremos trabajando, continuaremos apoyando desde otras trincheras los nuevos ejes de causas violatorias y contribuir humanitariamente a la causa de los derechos humanos y, desde esta posición, a la libertad y democracia para nuestra patria Nicaragua.

El autor es el secretario ejecutivo de la CPDH desde el exilio en Estados Unidos.

Vigencia de la CPDH a 46 años de existencia

Marcos Carmona

Han transcurrido 46 años ya, casi medio siglo desde la creación en 1977 de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). Durante este tiempo hemos enfrentados a dos dictaduras, la última más cruel, totalitaria y déspota que la primera. Hemos sido objeto de persecución, amenazas de muerte, asedio, represión, encarcelamiento, confiscación, exilio y falta de financiamiento para poder desarrollar al pleno nuestras capacidades para promover al 100 por ciento  la defensa de los derechos humanos. Pero a pesar de todo  llegamos a esa edad madura y vigente, el recién pasado 20 de abril de 2023.

En estás más de cuatro décadas hemos transitado días difíciles pero que no nos han hecho claudicar, pues nos hemos puesto al frente de las adversidades. Aún con nuestras vidas en riesgo, no hemos abandonado nuestra gestión humanitaria.

Vemos el pasado ahora desde el exilio y nos damos cuenta que, además de nuestra lucha por la defensa de los derechos humanos en esta época, enfrentados a una dictadura cruel e inhumana, nos continúan inspirando los valores y legados de aquellos que fueron los fundadores de la institución. Como los doctores Ricardo Páiz y Eduardo Rivas Gasteozoro, la profesora Digna Zamora,  don Carlos Huembes,  don Nicolás Bolaños y Jose Esteban Gonzales, entre otros. Quienes dieron lo mejor de ellos por ver a una Nicaragua donde prevaleciera la verdad, la justicia, la libertad y la paz. Todos ellos se nos han adelantado en la partida de este mundo con la esperanza que en Nicaragua brille el respeto de los derechos humanos entre los nicaragüenses.

Estoy convencido de que esa lucha que ahora continuamos desde Estados Unidos y Costa Rica, ha sido inspirada en esos viejos y nobles robles. Y si ellos fueron capaces también de ofrecer sus ratos libres y sus vidas frente a otra dictadura, porqué nosotros no seremos capaces de continuar ese ejemplo.

Otros miembros directivos con gran notoriedad aún continúan en esa noble labor en diferentes partes del mundo, siempre con el compromiso por los derechos humanos en Nicaragua. 

Hay un hecho importante a destacar: que la CPDH nunca ha visto trayectoria política o privilegios para alguien en especial. En ese sentido, en la época somocista no fue uno sino a varios dirigentes de la guerrilla sandinista a los que defendimos, como al comandante Tomas Borge quien después quiso cerrar la CPDH en 1981.

Nuestra fundadora, doña Digna Zamora (q.e.p.d.) en entrevistas que le realizaron manifestó que ella fue incluso amiga de la madre de los hermanos Ortega, doña Lidia Saavedra –del ex jefe del Ejército y de Daniel, el actual presidente– y que juntas visitaron cárceles y buscaron ayuda para sus hijos presos.

Esto demuestra la visión humana y la capacidad de acción y trabajo abnegado, sin reparar en ninguna actitud más que enfocados en la defensa de cuántos fueron violentados en sus derechos humanos.

Ahora, a 46 años de la fundación de la CPDH rememoramos esos briosos antecedentes y abrazamos el legado de aquellas personas que fundaron nuestra organización, la decana en defender los derechos humanos de los nicaragüenses.  Posteriormente surgieron otras instituciones, ya en los 90, algunas fueron creadas con personas que militaron en el sandinismo y otras que han sido creadas después de 2018.

Nosotros seguiremos trabajando, continuaremos apoyando desde otras trincheras los nuevos ejes de causas violatorias y contribuir humanitariamente a la causa de los derechos humanos y, desde esta posición, a la libertad y democracia para nuestra patria Nicaragua.

El autor es el secretario ejecutivo de la CPDH desde el exilio en Estados Unidos.

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