El arquitecto y activista Arnoldo Guillén Monterrubio, expulsado por el régimen orteguista a México, afirmó que teme por la seguridad de su esposa e hija y demás familiares que están en Nicaragua, y denunció que el país, bajo el control de Daniel Ortega y Rosario Murillo, es una «cárcel».
“Nicaragua es una cárcel, sin libertad de expresión. Yo estoy libre en México, pero temo por la seguridad de mi familia en Nicaragua. Temo por mi esposa y por mi hija, que son nicaragüenses, y por mis hermanos y mis familiares mexicanos o nicaragüenses que viven en Nicaragua. Yo me libré de 14 años de cárcel, pero mi familia sigue en Nicaragua», declaró este domingo el ciudadano de doble nacionalidad, mexicano-nicaragüense, al medio mexicano El Universal, tras su expulsión.
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Guillén, de 61 años, fue detenido el pasado 18 de abril, cuando se encontraba dejando unas calcomanías azul y blanco en Chinandega. Fue capturado por la Policía orteguista en un hostal, donde se alojaba temporalmente, y se mantenía de perfil bajo para evitar la represión estatal.
Guillén dijo que fue acusado de «difundir propaganda opositora y sometido a intensos interrogatorios, como parte de la política del Gobierno de Nicaragua de impedir cualquier forma de manifestación pública en su contra».
La captura
Según testigos, agentes de la Policía orteguista acudieron en horas de la tarde al hostal donde Guillén se estaba alojando en Corinto, Chinandega. Con lujo de violencia solicitaron a la propietaria del lugar que apagara las cámaras porque iban a registrar la habitación donde Guillén se estaba quedando.
Sin embargo, el activista había sido detenido horas antes, porque al momento del allanamiento al hostal Guillén ya se encontraba bajo custodia policial. Varios testigos lo vieron esposado.
Guillén es arquitecto y durante su secuestro se encontraba trabajando en un proyecto de su hermana. Tiene 61 años y es padre de una menor de 4 años.
Previo y durante la conmemoración por los cinco años del inicio del estallido de las protestas cívicas y la crisis sociopolítica que enfrenta Nicaragua, el Monitoreo Azul y Blanco contabilizó 70 incidentes a nivel nacional, incluidas 30 detenciones.