Aun cuando la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo expulsó del país a la embajadora de la Unión Europea (UE), Bettina Muscheidt, a finales de septiembre de 2022, el bloque europeo tras varios meses de tensas relaciones nombró al que sería el nuevo embajador de la UE en Managua, Fernando Ponz, pero el régimen decidió este martes suspender el plácet que ya había otorgado.
La nueva arremetida del régimen contra la UE se dio en respuesta a un comunicado publicado horas antes por el bloque, en el que reiteraron «su disposición a apoyar todos los esfuerzos encaminados a una solución democrática, pacífica y negociada a la prolongada crisis política en Nicaragua». Así mismo lo confirmó el dictador este miércoles durante un encuentro que sostuvo en Managua con el canciller ruso, Serguéi Lavrov.
«La Unión Europea sacó un pronunciamiento acusándonos de que para estas fechas nosotros habíamos cometido crímenes, es decir, queriendo dictar lecciones. A ellos le habíamos aprobado el plácet, entonces cuando sacan esa declaración le retiramos el plácet al embajador», declaró Ortega.
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Un experto en relaciones internacionales y un exembajador nicaragüenses consultados por LA PRENSA, califican la medida de Ortega como un «error» en la política exterior y un acto «provocativo», pero coinciden en que la Unión Europea no seguirá el juego de una diplomacia de choque del régimen.
Y es que cuando se dio la expulsión de la embajadora Muscheidt, a quien declararon persona “non grata”, en reciprocidad la UE declaró “persona non grata” a la representación de Nicaragua en Bruselas, encabezada por Zoila Müller Goff, quien había sido nombrada en el cargo en junio de 2022.

«El bloque europeo se mueve dentro del campo democrático que tiene un absoluto respeto a las reglas diplomáticas, es una región civilizada, por eso actuaron con reciprocidad como lo permite la Convención de Viena, cuando declararon ‘non grata’ a la embajadora del régimen tras la expulsión de su embajadora en Nicaragua», argumentó el analista político y exembajador José Dávila.
A la vez explicó que «correcto en diplomacia también es evitar conflictos o profundización de conflictos y evitar rupturas, por eso la UE nombró un nuevo embajador, actuando con responsabilid diplomática porque ellos nos prentenden romper relaciones diplomáticas (con Nicaragua), pero ahora se dio esta situación. Ellos (el régimen) no solo respondieron de forma mal educada a una declaración en la que la UE expresa su preocupación por la situación de derechos humanos en Nicaragua, sino de forma provocadora, para ellos justificar inclusive una profundización mayor de mala relación con la Unión Europea», dijo Dávila.
Eurodiputados piden a la UE actuar con contundencia
Para el eurodiputado José Ramón Bauzá, la decisión de Ortega de retirar el plácet al embajador Ponz es una nueva razón de peso para que desde la UE se responda con contundencia.
«Ortega toma esta decisión desproporcionada porque se siente ofendido ante un comunicado que solo dice verdades. Que hace cinco años el pueblo de Nicaragua dijo basta y que no tolerará más violaciones de su dignidad y libertad», expresó a LA PRENSA.
Bauzá declaró que recibía con resignación esta medida injustificada que pone más piedras en el camino. Pero al mismo tiempo, «nos carga de razones para seguir siendo la voz de aquellos nicaragüenses que no pueden hablar, y el eco de quienes desde el exilio trabajan por una Nicaragua libre. Y así seguiremos defendiendo al pueblo de Nicaragua en el Parlamento Europeo cada día».
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La eurodiputada Soraya Rodríguez también recibió la noticia con tristeza, pero no con sorpresa, sobre todo «por las consecuencias que un potencial alejamiento de la UE podría tener sobre la población y la sociedad civil en Nicaragua».
En términos prácticos dijo que «significa ampliar nuestras medidas restrictivas contra los responsables de violaciones de derechos humanos».
Por su parte, el experto en relaciones internacionales, que prefiere mantenerse en el anonimato, opinió que «es lógico que se desaten presiones a lo interno de la UE y sobre todo desde el Parlamento, para una reacción más fuerte y contundente, tomando en cuenta que la anterior representante fue declarada non grata y que la decisión de suspender el plácet al nuevo embajador parece a todas luces muy desproporcionada».
«Pero hay un interés claro del Ejecutivo europeo en no seguir el juego de Ortega y su diplomacia de choque y provocaciones, de manera que se mantendrá siempre la mano extendida y la tónica mesurada de las respuestas», agregó el experto.
Expectativas sobre la presidencia de España en la UE
Por otra parte, Bauzá agregó que «la UE debe mostrarse firme, y con la presidencia española del Consejo tenemos una oportunidad de hacerlo» e indicó que «(Pedro) Sánchez tiene la oportunidad de enfrentarse a sus socios de Gobierno y ponerse del lado de la libertad. En la próxima cumbre UE-Celac, Nicaragua solo puede estar representada por sus verdaderos demócratas, sus verdaderos nacionales, aun habiendo sido expulsados de su patria», dijo el eurodiputado.
España asumirá en junio próximo la presidencia itinerante de la UE, lo que para el experto en relaciones internacionales «ya está generando expectativas, a veces desmesuradas». Pero los esfuerzos no vendrán en la línea de declaraciones altisonantes sino más bien de acercamientos cautelosos y realistas, que permitan algunos cambios y un mejoramiento real de las condiciones internas».
A la vez el experto explicó que la medida tomada por Managua no es una negativa rotunda del plácet o rechazo sino una «suspensión», que tiene por tanto un carácter temporal, de manera que el proceso de acreditación del nuevo embajador podría en teoría retomarse en un futuro cercano.