Actividad de hoteles y restaurantes lideró crecimiento en el inicio del 2023

Actividad de hoteles y restaurantes lideró crecimiento en el inicio del 2023

El Banco Central de Nicaragua (BCN) reporta que en enero la actividad de hoteles y restaurantes fue la más dinámica seguida de minas y canteras

La economía nicaragüense empezó el 2023 con un crecimiento desacelerado, ya que el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) reporta un crecimiento de 3.2 por ciento con relación a enero del año pasado y de 3.5 por ciento en la variación promedio anual. Las tres actividades que mostraron mayor dinamismo durante el primer mes del 2023 fueron hoteles y restaurantes, minas y canteras, transporte y comunicaciones. Pero el dinamismo de estas fue contrarrestado por la contracción de la pesca y acuicultura, la construcción y energía y agua.

«En la serie desestacionalizada del IMAE se observó un crecimiento de 0.1 por ciento con relación al mes anterior y de 2.7 por ciento respecto a enero de 2022. Por su parte, en la serie de tendencia-ciclo, el IMAE registró un crecimiento de 0.3 por ciento con relación al mes anterior y de 2.9 por ciento respecto a enero de 2022″, detalla el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Según el informe del BCN en las «actividades primarias, el crecimiento en la actividad de explotación de minas y canteras se debió principalmente a la mayor extracción en la minería metálica». Mientras que «en la industria manufacturera se registró crecimiento en la producción de lácteos, tabaco, textiles y arneses, entre otros. Finalmente, en el grupo de servicios se observó crecimiento en hoteles y restaurantes, transporte y comunicaciones, comercio, intermediación financiera y servicios conexos, comercio, entre otros.

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Comercio entre los más dinámicos

El informe sobre el IMAE que publicó el BCN explica que los servicios de hoteles y restaurantes crecieron 27.9 por ciento, provocado por la mayor oferta de dichos servicios. La explotación de minas y canteras creció 18.2 por ciento, como resultado de mayor extracción de oro, plata, material selecto, y cal. En el caso del grupo de servicios de transporte y comunicaciones creció 10.2 por ciento. Pero la actividad de transporte disminuyó 4.5 por ciento, mientras que los servicios de comunicaciones crecieron 18.0 por ciento.

La actividad comercial también estuvo dinámica y alcanzó una expansión del 6.3 por ciento, estimulado por el incremento del comercio al por mayor y al detalle. El grupo de otros servicios creció 5.4 por ciento. En este caso, estimulado principalmente por la expansión de los servicios empresariales y actividades de servicios comunitarios, sociales y personales.

Finalmente, la actividad de intermediación financiera y servicios conexos creció 4.2 por ciento. Este lo impulsó el crecimiento en la cartera de crédito y en la captación de depósitos, tanto en moneda nacional como extranjera.

Otras actividades se contrajeron

En menor medida también crecieron otras actividades. La pecuaria creció 1.6 por ciento, estimulada por mayor matanza avícola y porcina, y por el incremento en la producción de leche y huevos. Mientras que la extracción de madera y otros productos, provocaron una expansión de 1.4 por ciento en la actividad de silvicultura y extracción de madera.

En tanto, la agricultura solo creció 0.6 por ciento, como resultado de un leve incremento en la producción de algunos cultivos. Entre ellos, el café, maíz, frijol, arroz, sorgo, maní y ajonjolí, entre otros cultivos, detalla el reporte del BCN.

Pero este dinamismo fue contrarrestado con la contracción de otras actividades. La que más retrocedió fue la pesca y acuicultura. La menor producción y captura de camarón de cultivo y marino, y otros productos de la pesca, provocó una contracción de 8.3 por ciento.

Mientras que el sector construcción mantuvo la tendencia del último año y se redujo 7.0 por ciento. Este comportamiento fue provocado por la merma en la producción de algunos materiales, entre ellos arena, piedra cantera, bloques, adoquines y piedra triturada, entre otros. La actividad de energía y agua mermó 0.7 por ciento. Esta reducción la provocó un retroceso del 1.2 por ciento en la generación de energía eléctrica, termoeléctrica, biomasa, eólica y por el sistema aislado.

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