En su primera temporada en la Universidad de Miami, Norchad Omier logró con su juego atraer muchos reflectores. El ala-pívot nicaragüense promedió doble dígito (14.1 puntos y 10 rebotes) en la temporada regular y en dos partidos del March Madness está por repetir esos números (9.5 puntos y 15.5 rebotes) y todos están claros que su desempeño será fundamental para las aspiraciones de su equipo este viernes (5:15 p.m.,) contra Houston, el quinteto calificado como el número a nivel nacional en la NCAA, durante los octavos de final de la Locura de Marzo.
Kelvin Sampson, el entrenador de Houston, fue consultado por los jugadores a seguir de la Universidad de Miami y qué los hacía tan competitivos. Sampson puso especial atención a Omier sobre quien se centró la mayoría de su análisis. “Al hablar con los entrenadores que jugaron contra ellos este año es sorprendente cuántos de ellos mencionan a (Jordan) Miller como posiblemente su mejor jugador, pero su jugador más valioso es probablemente Omier. Creo que la otra noche tenían una ventaja de 48 sobre 31 en los rebotes, así que tienes más de 17 en los tableros y este chico (Omier) tenía 17 de ellos, es probablemente el mejor reboteador contra el que hemos jugado”, señala.
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El entrenador de Houston destacó lo que hace Omier en los tableros a pesar de no tener una gran altura como otros jugadores de su puesto. Además le sorprendió que de su buen desempeño dentro de la cancha no sea un jugador tan mediático dentro de su conferencia. “Creo que he visto que tiene olfato para la pelota. Los buenos reboteadores tienen una cosa en común, siempre donde la pelota es mala ellos nunca lo son. Ahora algunas de esas cosas se enseñan, otras no. No puedes enseñarle a alguien a estar donde está la pelota. Omier hace esto sin ser grande. El último juego que tuvieron un jugador (Jackson-Davis) que probablemente terminará primero o segundo en la votación del jugador del año y Omier dominó el tablero, simplemente dominó”, remarca.