«Hola, ¿qué tal? Soy la Nicaragua, la valiente mujer pencona que a sus hijos llora hoy». Muchos nicaragüenses conocen este verso, incluso la canción completa que se convirtió en un himno en las protestas antigubernamentales que iniciaron en 2018 y que fueron violentamente reprimidas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Lo que pocos saben es que su autor, Jandir Rodríguez, desde su exilio en Guatemala, continúa alzando su voz para denunciar al régimen orteguista.
Rodríguez tiene 30 años y hace cuatro migró a Guatemala porque tenía miedo. En Nicaragua el panorama era represivo y él estaba en la mira por cantarle a su país.
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En Guatemala, como exiliado, ha trabajado como sacristán en una iglesia católica, como secretario y en un concierto de Luis Miguel como vendedor. Pero ahora, afirma, vive de la música. «Yo vivo de la música, tocando en bares, cumpleaños y he conocido a personas de la industria musical de Guatemala”.
La música en la sangre
Jandir Rodríguez creció rodeado de música. Su familia paterna ha parido y engendrado músicos de generaciones en su pueblo San Rafael del Norte, Jinotega. Empezó tocando percusiones en la banda municipal de su pueblo, a los nueve años estudió piano y fue a los 15 años que inició sus cantos en un coro de una iglesia católica. “Empecé a cantar y me di cuenta que podía cantar, no tenía la mejor voz del mundo, pero podría cantar y tocar al mismo tiempo”.
A los 17 años aprendió a tocar guitarra, veía a los cantautores nicaragüenses y los que él seguía, la mayoría usaban este instrumento musical. “Yo quería componer canciones… yo tenía la idea que para ser compositor y hacer ese tipo de canciones que a mí me gustaban tenía que usar la guitarra, y empecé a componer mis primeras canciones”.
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Su disco Héroes de Abril fue parte de sus inicios y contiene canciones dedicadas a la juventud. “En Nicaragua por mucho tiempo se decía que la juventud era apática… pero el joven tenía pocos espacios para hablar, protestar».
En agosto de este año, Jandir viajará a Barcelona, España, para estudiar composición y producción musical, con una beca de la Fundación Carolina. Allá espera encontrar lugares donde pueda cantar su música y seguir viviendo de ella, ya que la beca solo le cubre los estudios.
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Su gira con Luis Enrique Mejía Godoy
El cantante recientemente realizó una gira en diez ciudades entre Holanda y España junto al cantautor nicaragüense Luis Enrique Mejía Godoy.

Jandir asegura que compartieron con muchos nicaragüenses, pero también con mucha gente que está en solidaridad con Nicaragua. «Estuvimos recibiendo el honoris causa de Dora María Téllez en la Sorbona, París, estuvimos con grandes grupos de solidaridad en Holanda, Alemania y España, lo que representa que la causa nicaragüense tiene un eco muy profundo y grande”, explica.
Compartir escenario con Luis Enrique Mejía asegura que fue un sueño, aunque ya habían cantado juntos en Guatemala.
Gruta de las Maravillas, un lugar muy lindo junto a un gran amigo. 💙 pic.twitter.com/E2GZNb2Ob4
— Jandir Rodríguez (@_Fibonacci5) November 8, 2022
Durante la gira nació la idea de crear un disco juntos, contó Rodríguez a LA PRENSA, y “me pone a mí en un lugar de ensueño”. «El hecho de cantar con esta gente que uno admira desde muy chico significa la responsabilidad que uno debe tener con el canto y con lo que uno proyecta por medio de las canciones”.
En abril, para el quinto aniversario de la rebelión en Nicaragua, saldrá una canción llamada “Nicaragua azul” que grabó con Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy junto a una costarricense.
Le canta a Nicaragua
Jandir asegura que le canta a Nicaragua porque quiere un país mejor, para todos, vivir en paz, que sus hijos vivan en paz, familia y amigos. Vivir en libertad, que es lo que menos existe en Nicaragua, dice.
“Todo artista que se dedica a hacer canciones está naturalmente afectado y no soy un insensible y no me gusta darle la espalda a la realidad que vivo, manifestar mi amor a Nicaragua, mi amor a mi pueblo desde la perspectiva de lo que yo quisiera que sea, incluso puede ser desde la utopía porque muchas veces caemos en el error de pensar en cambios muy utópicos y la canción se presta mucho a eso, a veces puede ser un error o a veces puede ser para la gente un canto de esperanza”, dice.
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Escribe sobre Nicaragua por la misma realidad que lo afecta y si estuviera en un país con las libertades plenas, justicia y democracia, escribiría sobre otra realidad. “Lo hago porque creo en mi país, porque creo en mi gente, porque tenemos un país valioso al que debemos defender y debemos recuperar y en algún momento vamos a volver y vamos a poder ver este capítulo en la historia como un antecedente que no se debería repetir”.
Jandir dice que extraña Nicaragua, a su familia a la que no ve desde hace cuatro años, especialmente a su abuela, el amor de su vida.
Le encantaría regresar a su país, pero para hacerlo no solo tendría que irse Daniel Ortega del poder. «La dictadura en Nicaragua tiene bases sólidas y tiene muchas maneras de manifestar, creo que hasta tendrían que cambiar la forma de percibir el arte en Nicaragua, que eso también es otro tipo de dictadura, el hecho de creer que el artista por ser artista está obligado a regalar su trabajo o está llamado hacer todo por amor al arte», dice.
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«Nosotros realmente vivimos de esto y esto es lo que nos sostiene y creo que ese pensamiento arcaico que hay en Nicaragua en base al arte es también una dictadura que hay vencer y un sesgo que hay que traspasar para que los artistas podamos salir y hacer nuestro trabajo en nuestro país y si esas condiciones no están dadas para mí como artista, tendría que seguir buscándome un lugar donde se valore el arte y se pague por el arte… donde el valor no solo sea sentimental sino monetario”, dijo.