Mildred Ramírez no dudó en participar en las protestas estudiantiles desde el inicio de estas. Su activismo la hizo formar parte de la cofundación de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), en los primeros días de la lucha cívica de abril 2018. Además, esta joven es defensora del medioambiente y activista contra el maltrato animal.
Mildred Giselle Rayo Ramírez fue una de las últimas estudiantes apresadas por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Fue capturada junto a Hilfrem Saborío y Miguel Alejandro Flores Matus. La captura fue realizada por miembros del Ejército el 1 de noviembre del 2022, en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua.
Estuvo detenida en el Distrito III de Managua, en la acusación formal las autoridades no especificaron el supuesto delito que este grupo de jóvenes había realizado. Estas situaciones eran comunes en los procesos de los opositores.
Todo este tiempo Rayo estuvo en la lucha, pero el último año había decidido estar “pecho tierra” por seguridad, la Policía había asediado en diferentes ocasiones la casa de sus padres. Sin embargo, todo ese tiempo había permanecido en otro tipo de activismo, como en la construcción de un tejido departamental desde los organismos opositores de los cuales es miembro.
Una niña poco sociable
Sus amigos le dicen Rayito o Mili. Aunque no tiene muchos recuerdos de su infancia, afirma que fue una niña “necia”. Es apasionada a los deportes, practicó voleibol y un poco de futbol, además le gustaba salir a jugar con sus amigos en las calle de Managua donde se crio porque, aunque no era muy sociable había algunos niños en particular con los que les gustaba jugar y pasar el rato.
Otro de los pasatiempos de pequeña era jugar día y noche durante sus vacaciones juegos de computadora.
De niña y adolescente era muy unida con su padre, alguna manera de compartir tiempo era realizar acciones básicas del cuido del hogar como aprender a clavar, taladrar y utilizar diversas herramientas. Con su papá aprendió a jugar ajedrez, aunque al inicio no era tan buena, con el paso del tiempo agarró práctica y pudo mejorar.
Rayo es amante de los animales “con todo su ser». Es dueña de tres perritas, de las que afirma las ama más que a su vida y desde el exilio las piensa diario, porque es difícil para estar lejos de ellas. Afirma que más adelante le gustaría convertirse en madre, por ahora considera a sus mascotas sus hijas.
Es egresada de la carrera de Arquitectura, finalizó sus estudios en 2021, pero por el contexto realizó su culminación de estudios hasta 2022. A inicios de octubre había iniciado los procesos para solicitar su título y se lo entregarían en enero de 2023, pero eso no sucedió.

Agresiones en la detención
Rayo había entrado al país por un punto irregular, los famosos “puntos ciegos», cuando fueron detenidos por un punto de control del Ejército de Nicaragua, aproximadamente a las 6:00 a.m. del 1 de noviembre 2022. Tres horas después, como a media mañana fueron trasladados a la base militar cerca de Cárdenas donde la interrogaron por varias horas.
No le permitieron ingerir bebidas, ni consumir alimentos durante todo el día. Durante el cateo, le fue introducido un dedo en el ano y cuando expresó que utilizaba un implante subdérmico en el brazo casi se lo arrancan por la violencia excesiva.
Los otros dos jóvenes y ella fueron trasladados al Distrito III. En el primer mes de su detención estuvo en una celda fría, las planchas de concreto no tenían colchonetas, no podían tener frazadas ni almohadas. Les permitieron el ingreso de una camiseta diaria y un cambio de ropa interior.
Fue hasta en su traslado de celda que le asignaron una colchoneta, la segunda celda donde permaneció hasta el día que fue liberada era más grande (3.5×4.0) y tenía un inodoro. Además, que sus familiares les pudieron ingresar un short junto con la camiseta.
El día de la liberación ella estaba dormida, pero su celda quedaba frente a una oficina. Escuchó cómo una capitana hablaba por teléfono y mencionada que la habían llamado de Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) , conocida como el nuevo Chipote, para la liberación de presos, pero no tenían las órdenes.
Se dio cuenta que sería liberada y desterrada de Nicaragua hasta que llegó al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, cuando firmó que accedía a «viajar voluntariamente» a Estados Unidos.
En el futuro
Rayo quiere establecerse en Estados Unidos, por lo que ya inició oficialmente el proceso para solicitar asilo. Dentro de sus metas está seguir estudiando en lo que se profesionalizó, o bien poder seguir con otros tipos de estudios e incluso acceder a otro pregrado.
También está buscando las posibilidades de poder ayudar a sus papás y sus mascotas para que viajen a Estados Unidos para volver a reunirse. Afirma que la lucha seguirá, “nos espera un proceso largo y duro”, pero no pierde las esperanzas porque “algún día vamos a regresar a nuestra Nicaragüita”.