Periodistas de México, El Salvador y Nicaragua, en el marco del Día del Periodista Nicaragüense analizaron la situación del periodismo en estos países y coinciden, aunque con diferentes métodos, que en estos países se busca criminalizar a los hombres y mujeres de prensa con una narrativa en que los periodistas y los medios son el enemigo.
El conversatorio El silencio no es opción: periodistas informando a sus audiencias, organizado por Periodistas y Comunicadores Independientes (PCIN) y la Fundación para la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), teniendo a Paula Saucedo, de Artículo 19 de México; César Fagoaga, gerente general Factum, El Salvador y Octavio Enríquez, de Confidencial, Nicaragua.
Saucedo saludó al periodismo nicaragüense por su existencia y la resiliencia en contextos adversos. Analizando las cifras y los informes de Artículo 19 concluyó que quien más agrede a periodistas es el Estado. «La prensa configura un contrapeso contra los poderes objetivos y fácticos. Convertir al mensajero en el mensaje. Enfocar en el periodista y en los medios más que en las investigaciones», afirmó.
En este sentido, Fagoaga comentó que en el caso de El Salvador el presidente Nayib Bukele tiene métodos diferentes a los de Daniel Ortega y Rosario Murillo para desarrollar esta narrativa de poner a los periodistas como el enemigo.
Indicó que en El Salvador se vive un momento preocupante porque aunque no hay periodistas presos políticos, asesinados o sin nacionalidad, como en Nicaragua, se hace uso de recursos del Estado para desarrollar esta narrativa en contra del periodismo.
«Cuando se tiene una capacidad publicitaria y recursos del Estado para colar ese discurso en la gente vemos que mucha gente se está creyendo eso, que el periodista es el enemigo», explicó, haciendo énfasis en el uso de las redes sociales que realiza Bukele.
Sobre las soluciones indicó que los medios están desarrollando alianzas para hacer publicaciones en conjunto, porque la situación ha desarrollado una unión como periodistas que no se había visto antes. «Nos están queriendo matar políticamente, civilmente, de otras maneras», expresó.
Sobre el Día del Periodista en Nicaragua afirmó que sí celebra este día. «Celebro lo que hacen, su valentía, el temple de seguir haciendo periodismo. Lo celebro, pero entiendo que es un sacrificio».
Ortega tiene un ataque grave y sistemático para acallar a medios
Enríquez por su parte brindó cifras que muestran lo que llamó gravedad del ataque sistemático con el cual Ortega ha intentado acallar a los medios de comunicación, como los 150 periodistas en el exilio o los 20 medios que han resistido a ataques y siguen trabajando haciendo esfuerzos.
Se refirió además a un estudio de PCIN en el que se muestra que el 34 por ciento de los 116 periodistas entrevistados han abandonado la profesión.
«Lo más fácil sería quedarnos callados y al contrario ves una capacidad de resistir los ataques», afirmó Enríquez quien catalogó la narrativa en contra de los periodistas como «concierto de mentiras».
Durante el conversatorio el ex preso político y cronista deportivo, Miguel Mendoza, contó cómo vivió de forma personal los ataques del régimen Ortega Murillo
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«Soy periodista y cuando me decían que atentaba contra el Estado con mis publicaciones, les decía que Ortega fue de oposición y hasta amenazaba con sacar a la gente a balazo. Qué periodista de Ortega estuvo preso en esos momentos», cuestionó.
Indicó que una de las características del periodismo es que aún trabajando «con las uñas», tiene más audiencia, credibilidad y aprecio de los ciudadanos que los medios «sofisticados que la dictadura tiene».