«Queremos compartir con ustedes con mucho pesar y tristeza lo que ha sucedido con nuestro hermano Fr. Damián Muratori, quien ha sido requerido por las autoridades de la república de Italia, debido a un proceso legal», declaró esta mañana la Provincia Franciscana Nuestra Señora de Guadalupe, encargada de los frailes a nivel centroamericano y con sede en Guatemala, en una carta oficial refiriéndose al caso del fray italiano Damián Muratori, acusado, procesado y condenado por el delito de agresión sexual.
La Provincia Franciscana es la primera institución religiosa que se pronuncia oficialmente sobre este caso, aunque sin mencionar el delito por el cual está bajo arresto Muratori. «Lamentamos los hechos sucedidos y como Fraternidad Provincial manifestamos el apoyo a nuestro hermano en este momento, pidiéndoles nos unamos en oración», dicta el comunicado firmado por el Ministro Provincial, fray Luis Enrique Saldaña Guerra.
Fray Damián Muratori residía en Nicaragua, pero fue expulsado el 14 de febrero del país por el régimen dictatorial de Daniel Ortega y reportado a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) de Italia.
Muratori era el encargado del Santuario Franciscano El Tepeyac, en San Rafael del Norte, municipio de Jinotega. En los últimos años fue muy crítico y denunció la situación sociopolítica del país, recientemente se pronunció sobre el encarcelamiento y condena ilegal contra monseñor Rolando Álvarez. Tras eso, fue citado en la Dirección General de Migración y Extranjería de Managua, y luego enviado a Italia.

En la «búsqueda de la verdad»
El escueto comunicado, emitido la mañana de este 17 de febrero, la Provincia Franciscana también ofrece «una disculpa para todas las personas afectadas por la situación, nos comprometemos con la búsqueda de la verdad y asumir con humildad lo que las autoridades notifiquen en su momento».
El anuncio de arresto emitido por la misma Fiscalía italiana, este 16 de febrero, sostiene que Muratori “en varias ocasiones, con violencia, la había obligado (a la víctima) a realizar actos sexuales, manoseándola y haciéndole tocar sus partes íntimas a su vez”.
La denuncia de la joven se hizo pública en el 2019, y fue recopilada por medios italianos, que indican que el abuso se dio en contra de una mujer el 9 de mayo de 2009, durante una misión religiosa en Guatemala. La denunciante afirmó que fue abusada por Muratori en tres ocasiones: en un auto, durante una cena y en una oficina.
Lea además: San Rafael del Norte en zozobra por presencia policial, tras expulsión de fray Muratori
Existe una condena de cuatro años y medio de cárcel para Muratori, dictada por el tribunal colegiado de Perugia, según el medio italiano il Messaggero.
LA PRENSA consultó recientemente al Definidor Provincial de frailes en Nicaragua, fray Juan Carlos Treminio Vallejos, sobre la acusación contra Muratori, pero solo se limitó a contestar que estaban “extrañados” con la noticia. “Sabemos lo que ustedes han publicado”, declaró.
Por su parte, Saldaña concluye el comunicado manifestando «el apoyo necesario» con las autoridades pertinentes, «por el bien de la Iglesia, la orden y el pueblo de Dios».
Orden de Frailes Menores tiene «plena confianza en la justicia»
Este viernes, la Orden de Frailes Menores también se pronunció respecto a la situación del religioso acusado de delito sexual: «Como Orden ( … ) expresamos plena confianza en la justicia y estamos dispuestos a colaborar si es necesario».
En el comunicado «Declaración de la Orden de los Frailes Menores sobre la detención de Fr. Cosimo Damiano Muratori, OFM», detallan que Muratori, de 79 años, «fraile menor y misionero en América Central durante muchos años, fue expulsado de Nicaragua. En Italia, estaba pendiente una sentencia de cuatro años y seis meses por agresión sexual. Por ello fue detenido nada más aterrizar en el aeropuerto de Fiumicino el 15 de febrero».
Reconocen haber «escuchado las noticias» y seguir «la evolución de la situación», y muestran su cercanía y respaldo con «nuestro cohermano, Fr. Cosimo Damiano Muratori, con oración y vigilia por su estado de salud».
Pero además, plantean su postura frente al hecho: «Estamos y seguimos al lado de los más débiles, y como Orden hemos dado pasos concretos de prevención y apoyo, poniendo en marcha hace tiempo una Oficina de Protección, que quiere actuar con transparencia y equidad en la valoración de los casos de abuso».