La restricción de salida de Costa Rica al extranjero para los migrantes que soliciten refugio a ese país durante su proceso, beneficiará únicamente a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y alarga la crisis del país, alertan miembros de la sociedad civil y política organizada, desde su exilio en el vecino país, quienes consideran que esta medida restringe la incidencia política y denuncia de los abusos del régimen ante las instancias internacionales.
«Definitivamente la solución del problema de Nicaragua no es restringiendo a los solicitantes de refugio a que puedan ejercer presión fuera de Costa Rica, esa medida al único que beneficia es al régimen, porque nos deja en un estado débil, para no poder continuar haciendo el trabajo de denuncia e intercambio con otros países, y sobre todo en el tema de la incidencia política», reaccionó el opositor Luciano García, presidente de Hagamos Democracia.
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«Lamentablemente a las personas que más afecta (esta medida) es precisamente a aquellos que ejercemos labor de derechos humanos, incluso a las misma víctimas que han tenido que abandonar el país y en algunos casos hacen comparecencias públicas y presenciales ante organismos de derechos humanos, tal es el caso de las Madres de Abril o expresos políticos que radican en Costa Rica que tienen sus casos ante instancias internacionales», denunció la activista y defensora de derechos humanos, Alexa Zamora.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, anunció este miércoles que los migrantes que soliciten refugio a ese país deberán hacerlo en su primer mes de ingreso, y durante su proceso no podrán salir al extranjero, de lo contrario las autoridades migratorias lo tomarán “como abandono del proceso” y se archivará de “forma definitiva”.

Las declaraciones de Chaves se dan luego de firmar dos decretos que reforman el Reglamento de Refugio, con el objetivo de detener el ingreso de los “migrantes económicos” a su país.
A criterio de Zamora «no tiene ningún sentido prohibir explícitamente la salida del país de personas solicitantes de refugio, sobre todo tomando en cuenta el parámetro de perseguidas, precisamente por su labor de defensoría de derechos humanos u opinion política, que pasa por ejemplo aquellos que hacen labor de advocacy ante le Parlamento Europeo, por ejemplo, en Washington. Eso significa que el Estado de Costa Rica estaría limitando esa labor», dijo.
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Ya que «precisamente los migrantes económicos que solicitan refugio no tienen como objetivo entrar y salir del país constantemente, sino radicarse para realizar sus actividades económica. No es congruente con este argumento», señaló la activista.
García, exiliado en Costa Rica desde 2018, advierte que «al haber restrucción en el tema de la incidencia política, pues obviamente, la situaciuón y la solución a la crisis de Nicaragua se alarga».
A la vez indica que «esto perfjudica más al gobierno de Costa Rica porque un problema de largo plazo como el que vive Nicaragua y mermando las posibilidades de presión aumenta aun más el tema migratorio».
Consecuencias negativas para los costarricenses
García además advierte que la modificación al Reglamento de Refugio sobre los permisos laborales aumentará la informalidad de la migración y empujará al éxodo masivo de migrantes hacia Estados Unidos.
«Y lo peor de los casos es que va a aumentar la informalidad de la migración. Es decir, van haber migrantes que van a andar sin ningún status legal porque no tienen para la Caja Costarricense, va a aumentar el problema del abuso del parte de patronos inescrupulosos que quieren abusar de los migrantes», añadió.

El presidente del organismo civil, Hagamos Democracia, dice que entiendo en alguna medida la idea del presidente Chaves, pero considera que la solución saldrá más cara. «Es una medida que va a perder mano de obra. Va afectar a la sociedad costarricense por el aporte que le da el migrante».
Decrestos generan incertidumbre y empujan la migración hacia EE.UU.
En cuanto a los opositores y perseguidos políticos del régimen que continúan en Nicaragua, García dijo que «muchos decidirán mejor irse a los Estados Unidos donde podes hacer mayor incidencia política. Están empujando a la gente a irse a Estados Unidos».
Por su parte, el defensor de derechos humanos, Gonzalo Carrión, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, el impacto de estas medidas «será para todos los sectores que se han visto obligados a salir de Nicaragua, de personas que fueron forzadas al deplazamiento y están exiliadas, porque en Nicaragua eran perseguidas».
«Esto va más allá del tema de la prohibicion de salir o no del país. Los decretos afectan a mucha gente que habiendo salido y habiendo sido expulsadas del territorio nicaragüense por un régimen que no garantiza derecho, que no posibilita vivir en libertad, la gente es expulsada por perscución y es un país que no tiene un clima básico para tener un trabajo estable y seguro. Así sale la población hacia el norte y el sur, en ese sentido los derectos generan incertidumbre y aumentan las condiciones precarias», agregó Carrión.