Doce años después, la Azul y Blanco regresa a jugar un partido amistoso a los Estados Unidos, donde nunca ha registrado un resultado positivo. Nicaragua posee una mala racha de nueve derrotas consecutivas — entre fogueos internacionales y Copa Oro—, que tratará de superar este sábado (8:00 p.m.,) en Carson, California, un estado que se le recuerda porque ahí hizo su debut americano en la Copa Oro 2009, precisamente después de vencer por primera y única vez a Guatemala en la Copa Centroamericana 2009.
La derrota 2-0 contra México en el debut de la Copa Oro 2009 en Oakland, California, dio inicio a este negativo registro que los seleccionados actuales tratarán de cortar como lo hicieron el miércoles contra El Salvador, que se venció por primera vez en 81 años. Después cayó 2-0 contra Guadalupe en Houston, Texas y cerró con una goleada 4-0 ante Panamá en Phoenix, Arizona. Un año después regresó a Estados Unidos para perder 5-0 contra Guatemala en un amistoso en Fort Lauderdale, Florida.
Puede interesarte: Nicaragua tardó 81 años en vencer a El Salvador. Así fueron cada uno de los partidos
Nicaragua volvió a Estados Unidos para la Copa Oro 2017 y los resultados se repitieron: 2-0 contra Martinica en Nashville, Tennesse, 2-1 ante Panamá en Tampa, Florida, y 0-3 contra Estados Unidos en Ohio, Cleveland. Lo positivo de esta edición fue la anotación del primer gol en Copa Oro de la Azul y Blanco a través de Carlos Chavarría. Dos años después, en la Copa Oro 2019, perdió 0-2 contra Haití en Frisco, Texas, y 2-0 contra Bermuda en Harrison, Nueva Jersey.
Acabar con esa maldición parece complicado, no imposible. El plantel llega motivado por el triunfo contra El Salvador y jugará con el mismo descaro ante Guatemala, un plantel que históricamente ha sido superior con 20 victorias a favor, tres empates y una derrota. Este grupo dirigido por Marco Antonio Figueroa contará con un plantel competitivo que es capaz de obtener al menos el empate porque tuvo tres días para preparar el desafío, se sabe parar bien en la cancha y tiene muy claro a qué juega.
