La reconocida opositora al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Violeta Granera, cumple este sábado 71 años de edad, en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), más conocidas como el Chipote, donde está desde hace 515 días detenida. Sus familiares llevan ya más de 70 días sin verla, desde la última visita a finales de agosto de este año.
Granera fue privada de libertad el 8 de junio de 2021, el juez Félix Ernesto Salmerón Moreno, le impuso 8 años de prisión y la inhibió para ejercer cargos públicos.
«Nuestra madre está deteriorada físicamente, es una mujer de más de 70 años, golpeada físicamente por las malas condiciones en que se encuentra, por dormir en una cama de concreto, por una mala alimentación, por el aislamiento y por más de ocho meses en donde su dentadura no ha sido tratada por un profesional», señalan sus hijos.
Granera fue parte de la exhición que realizó el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en lo que llamaron «audiencias informativas». En ellas la presa política mostró pérdida considerable de peso.

En las imágines sus familiares afirmaron que se mostraba «la fortaleza, moral y su lucha inclaudicable por la democracia y la justicia de Nicaragua», además de sentirse orgullosos de ella y reiterar que es inocente de cualquier cargo. Los hijos de Granera demandaron la liberación de todos los presos políticos.
Granera, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco, fue diagnosticada con vigiligio en mayo de este año.
“Estamos también preocupados pues presenta en todo su cuerpo manchas blancas, le diagnosticaron que era vitíligo, igual tiene por todo el cuerpo manchas rojas que se ven como lunares”, manifestaron a través de un comunicado sus familiares.
Granera debería estar en su casa según la Ley
De acuerdo al Reglamento de la Ley 473, Ley del Régimen Penitenciario y Ejecución de la Pena, Granera entraría en el grupo de personas que por su edad y condición de salud debería estar bajo arresto domiciliario.
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El artículo 120 del reglamento establelce que «A los privados de libertad mayores de 70 años o los que padezcan enfermedades crónicas o en fase terminal, se les otorgará la convivencia familiar, previa valoración del lédico forense».
En este sentido, el reglamento establece que quien deben avisar de esta situación debe ser el director del sistema penitenciario.