¡Qué clase de lanzador es Jonathan Loáisiga!

Y la impresión que nos ha dejado es que aún no hemos visto lo mejor de su desempeño, a pesar de que sin duda es ya uno de los mejores en su especialidad

Debajo de su estilo sobrio, aunque muy armonioso y suave, y de una apariencia a veces sin emoción, hay un competidor feroz. Jonathan Loáisiga aprovechó el mejor escenario que el beisbol puede levantar, como es la postemporada, para mostrar el material que lleva dentro.

Aunque había insinuado su regreso al mejor nivel tras la pausa del Juego de Estrellas, luego de una primera mitad de temporada que resultó una pesadilla por las lesiones, el nica creció durante los playoffs y desplegó su talento y habilidades con una majestuosidad asombrosa.

“Me gusta trabajar bajo presión”, ha dicho en reiteradas ocasiones y mientras lanzaba en el Yankee Stadium, con más de 45 mil personas urgidas de una victoria de su equipo, parecía tirar en el Pomares, con una naturalidad impresionante, al dominar a Cleveland y Houston.   

Y más allá de lo discutible que pudo ser el fallo arbitral en primera en el batazo de Altuve y lo terrible que resultó la incapacidad de la llave yanqui de completar un doble play con una rola perfecta para ese fin, quedó la constancia de la calidad de lanzador que es el pinolero.

Tenemos un gran lanzador. Y quizá lo mejor, es que nos queda la impresión que no hemos visto todavía lo mejor de Jonathan, un muchacho que ha ido ganando experiencia, mientras afina sus recursos y los despliega en el momento cumbre, en la hora pico, como se dice.

Y como él sabe de dónde viene y por todo lo que ha pasado para llegar ahí, no hay dudas que sabe apreciar lo que vive y lo sabrá cuidar lo que viene porque puede ser aún mejor. Hablamos de un lanzador de los mejores en su especialidad y con todo el potencial para ser un cerrador.

Entre los fanáticos hay una urgencia de que sea un cerrador y seguro sabrá desempeñar ese rol con maestría, pero esperemos que cuando le toque esa responsabilidad sea en el tiempo perfecto, y tanto talento como madurez, precisión, serenidad y salud, estén sincronizadas.

Pero a la vez, este es el mismo muchacho que nunca perdió las esperanzas pese a que en su primera incursión en el beisbol profesional no caminó mucho. Que tomó sin exigencias un segundo chance con los Yanquis y que al reiniciar se lastimó y fue directo a un quirófano.

Sin embargo, se ha levantado con más firmeza, confianza y seguridad tras cada caída, hasta el punto de ser ahora mismo, el mejor lanzador que sus condiciones, preparación y deseos le han permitido, pero es claro que el límite de su nivel aún no se vislumbra en el horizonte.

Por ahora solo nos queda apreciar el desarrollo que ha alcanzado y la lección de confianza en sí mismo que nos ha ofrecido. No es fácil ir a pararse ahí al Yankee Stadium y comenzar a dominar bateadores con una naturalidad impresionante, sin angustias ni preocupaciones.

Jonathan hace a menudo envíos a 98, 99 y 100 millas y los localiza con mucha precisión sobre el plato, incluso a pesar de que se mueven hasta 16 pulgadas de forma horizontal, buscando la parte más angosta del bate para ser, como dijeron en la TBS, el rey del contacto suave.

Qué tremendo que tenemos un lanzador de calibre, capaz de brillar en el mejor escenario que el beisbol puede tener, como es la postemporada, y desde la colina del más famoso de los equipos, más allá de la sequía de títulos en 13 años que para sus fanáticos parece un siglo.

Y mejor aún, que sigue siendo el muchacho sencillo, cercano a los suyos y próximo a los fanáticos, muy consciente del ejemplo en el que se ha convertido para los jóvenes y niños, que se ven más impactados por lo ven que por lo que se les pueda decir. Loáisiga sabe eso.

Se asegura que lanzará unos innings en Nicaragua. Qué tremendo. Hay que ir a verlo. Lanzadores como él no salen todos los días.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí