El sol de la tarde en Managua y el caucho de la grama sintética crearon una atmósfera áspera en el Estadio Nacional. Ese pesado clima adormeció al Real Estelí en 23 minutos. El 2-0 a favor del Ferretti se traducía como que el calor de esa hora estaba afectando la concentración de los norteños. La teoría se comprobó en el segundo tiempo cuando bajón la presión se mostró más atento en el juego y los cambios llegaron a oxigenar el ataque para darle vuelta al marcador 2-3 dejando al Tren del Norte a un paso de la final, al necesitar solo un empate sin importar el marcador el próximo miércoles.
Marvin Fletes perdió la marca del colombiano Francisco Pungo (9′), quien giró el cuello en el borde del área pequeña para cabecear el oportuno centro del mexicano Taufic Guarch. Esa falta de concentración puede suceder en un juego, pero que se repita en menos media hora no es pura coincidencia. Un tiro libre directo lejano de Guarch (23′) recorrió el área a la vista paciencia de todos introduciéndose en el palo del portero Denvern Fox. Lo dos goles más rápidos jamás marcados por los capitalinos ante los norteños en 123 partidos en torneos cortos.
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El autogol de Henry Niño (42′) dio otra aire al Estelí, que después del medio tiempo se comió al Ferretti. Los cambios dieron otro ritmo e intensidad con la que el Ferreetti no pudo competir y el cansancio físico le pasó factura. Cristhiam Flores, la primera variante del Estelí, explotó la banda derecha, combinó con Josué Quijano, quien sacó un potente disparo al poste derecho. El rechazó lo cazó el brasileño Igor Neves (61): 2-2. Wandrew Silva, el segundo cambio, filtró al espacio para su compatriota Danilo Alves, quien asistió al recién ingresado Brandon Ayerdis (75′) para sentenciar el duelo.
La llave más abierta
Por la noche, siempre en el Estadio Nacional, el Managua y Diriangén empataron 1-1 dejando en el aire el boleto a la final, que será para el ganador del siguiente desafío. Si en Diriamba se repite la intensidad de esta noche será un duelo atractivo. Los intercambios de acciones ofensivas generaron muchas llegadas de peligros que algunas no terminaron en gol por la falta de puntería de los atacantes o el acierto de los porteros, sobre de todo de Erlyn Mendéz, quien tras recibir el tanto de Luis Fernando Coronel (9′) atajó tres disparos con aroma a gol del Diriangén.
En diferentes tramos del juego hubo mucha fricción provocando 52 faltas entre los dos equipos, 28 de ellas marcadas a los capitalinos que encontraron el gol de empate con disparo desde la frontal del área de Nahúm Peralta (54′) para permitirle soñar a los Leones Azules con una gesta el próximo miércoles.