Las expectativas sobre Cheslor Cuthbert son altas en el Pomares. Se esperaba que desde el inicio dominara el pícheo sin mayores complicaciones, pero hasta el momento no ha sucedido así. Los lanzadores le están escondiendo la bola porque le tienen respeto a su trayectoria. Cuando se atreven a picharle, el estelar pelotero del equipo Caribe Sur no logra conectar los envíos. El fin de semana contra los Toros de Chontales se marchó en blanco en seis turnos, recibió cinco bases por bolas y se ponchó en tres ocasiones bajando su promedio de bateo en un pobre .182.
Jugando el campo corto y cuarto bate en el orden, el sábado se fue de 1-0 en la victoria 5-4 de Chontales. Empujó una carrera y anotó otra, tras embasarse por base por bola. En el siguiente desafío, ganado 6-5 por los caribeños, estuvo en la misma posición y turno en la alineación. Se retiró de 2-0 con un boleto y su primer ponche de la serie.
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Este domingo el panorama se mantuvo igual. En ambos enfrentamientos estuvo de cuarto bate y en la primera base. En el primer duelo, el conjunto Caribe Sur venció 10-3 y Cheslor se marchó 1-0 con dos bases por bolas, una carrera anotada y un ponche. En el siguiente, ganado 9-5 por los chontaleños, bateó de 2-0, una base por bolas, un ponche y una carrera remolcada.
Los números de Cheslor en tres series del Pomares son pobres: .182 promedio de bateo, 22 turnos al bate, cuatro hits, incluyendo dos jonrones; ocho carreras anotadas y ocho carreras impulsadas, 11 bases por bolas y seis ponches.