Todo parecía color de rosa en los planes de Juan Francisco Estrada en su retorno tras la covid-19. Quería hacer una pelea de preparación, la cual sería el combate mandatorio contra el campeón regular de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Joshua Franco y así dejar a un solo monarca en la categoría, debido a que el mexicano es supercampeón de ese organismo. Hasta ahí todo iba bien. No obstante, ni Matchroom Boxing ni Golden Boy se veían interesados en montar la pelea, que fue llamada a subasta por la AMB. Y este martes se conoció el resultado de dicho evento para decidir el futuro de esa reyerta.
El monto mínimo para entrar a la subasta era 120,000 dólares y fue exactamente lo que apostó Golden Boy, siendo la única oferta recibida. El problema para el mexicano es que de esa bolsa saldrá el pago de ambos pugilistas: 75 por ciento para el azteca y 25 para el estadounidense, en otras palabras 90 mil dólares serían para el Gallo y 30 mil para Franco, una bolsa pobre para las pretensiones del mexicano y supercampeón. Esa situación tendría contra la pared los planes del Gallo y lo obligarían a mirar hacia el nicaragüense.
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Entrenar y hacer un campamento fuerte para ganar 90 mil dólares más lo que perderá por porcentaje de entrenador, manejador e impuestos, dejaría a Estrada con migajas. Eso podría provocar una agilización en la realización de la trilogía contra Chocolatito, pero para eso el azteca deberá renunciar al título de la AMB para quedarse solamente con el cetro franquicia del CMB.
Chocolatito en su última pelea generó 750 mil dólares en bolsa para él y 250 mil para Julio César Martínez. La revancha entre el Gallo y Chocolatito dejó en bolsa al nicaragüense, según ESPN, 700 mil dólares, pero quedó en el ambiente el merecimiento de que en una tercera pelea superarían el millón de dólares. La decisión estará en el equipo del Gallo, pero estarán viendo de reojo al nicaragüense.