El secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la Organización de Estados Americanos (OEA), Francisco Guerrero, señaló que las declaraciones del exembajador Arturo McFields, representante permanente de Nicaragua ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en la sesión ordinaria celebrada el 23 de marzo, ratifican «la grave crisis de derechos humanos» y la existencia de «las graves violaciones a la Carta Democrática Interamericana», en el país por el régimen de Daniel Ortega.
Guerrero señaló como un hecho inédito e inusual que el representante de un régimen lo denuncie de manera pública y destacó que «la dictadura» de Ortega ha quedado expuesta de manera irreversible.
«En plena sesión del Consejo Permanente de la OEA, el representante en ese momento del gobierno de Daniel Ortega tomó la palabra y de manera súbita hizo un planteamiento político que es destacable, a través de sus palabras el embajador ha reconocido, ha señalado, que la violación de los derechos políticos, la existencia de una serie de graves violaciones a la Carta Democrática Interamericana que son una realidad en ese país centroamericano», expresó el secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA.
«Esto es algo inusual, no habíamos visto que alguien que estaba representando a un régimen de manera instantánea, súbita, saliera a decir estos puntos de vista, lo cual ratifica la enorme y la grave crisis de derechos humanos y políticos que se da en esa nación», agregó Guerrero.
Asimismo, sostuvo que «la dictadura de Ortega ha quedado expuesta de manera irreversible a este enlistado de asuntos que ha hecho el embajador McFields, situación que hay que reconocer, primero como un acto de valentina, y segundo como una denuncia pública desde adentro del propio Gobierno de Nicaragua». A la vez citó la frase del famoso historiador y político cubano, José Martí: «Cómo no voy a conocer al monstruo si he vivido en sus entrañas», en referencia a la denuncia de McFields.
Para Guerrero, «con esta actitud valiente el embajador McFields ha puesto sobre la mesa una serie de situaciones y de circunstancias que ya conocíamos, pero que ahora adquieren mayor actualidad».
Por lo que a su juicio «sería deseable que por supuesto la comunidad internacional tome nota de esta situación y siga trabajando a efecto que la democracia y los derechos humanos regresen a esta nación centroamericana, en tanto, el embajador McFields ha actuado con dignidad y ha denunciado todos los abusos de esta dictadura como lo sabíamos ya desde antes», reiteró.
CIDH tomó nota de las declaraciones de McFields
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó este martes una nota de prensa en la que señala que tomó conocimiento de las declaraciones de McFields, las que «confirman las graves violaciones a derechos humanos que se vienen cometiendo en el país, el deterioro institucional y la agudización de la estrategia del Ejecutivo para acallar a las voces disidentes y opositoras».
El organismo internacional remarcó que a casi cuatro años del inicio de la crisis de derechos humanos, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, persiste un contexto de impunidad de las graves violaciones a derechos humanos cometidas en el marco de la represión estatal, las cuales resultaron en 355 personas fallecidas, más de 2 mil heridas, cientos de despidos arbitrarios de profesionales de la salud, más de 150 expulsiones injustificadas de estudiantes universitarios y miles de personas que se vieron forzadas a huir y a buscar asilo a causa de la persecución. Además, 169 personas permanecen privadas de libertad de manera arbitraria, en condiciones contrarias a la dignidad e integridad personal.
«La CIDH urge nuevamente a Nicaragua poner fin a la persecución de las voces disidentes, liberar a todas las personas detenidas arbitrariamente y buscar fórmulas para restablecer los derechos y garantías de un Estado democrático de derecho. Además, exhorta a los Estados americanos y a la comunidad internacional a demandar al Estado de Nicaragua el cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos», indica la nota de prensa de la Comisión.