El hallazgo de la osamenta de Vilma Elena Méndez, la tarde del martes 22 de marzo, en el barrio Sonrisa de Dios, en Nagarote, municipio de León, también sacó a luz pública una historia escabrosa.
Esto porque Hermógenes Crescencio Blanco, de 56 años, sospechoso de haber cometido el crimen junto con Sheyla Méndez Bonilla, de 22 años (hija de la víctima), inicialmente fue pareja de Vilma Elena Méndez, pero en la actualidad convivía con Sheyla.
Así lo reveló la mañana del miércoles una fuente policial vinculada a las investigaciones. El mismo informante, que pidió no ser identificado, señaló que el móvil del crimen fue apoderarse de la casa de la víctima, ubicada en la calle seis del barrio Sonrisa de Dios.
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La casa donde fue descubierto semienterrado el cadáver de Vilma Elena Méndez, está en la calle nueve del mismo barrio y es propiedad de Hermógenes Blanco. El barrio Sonrisa de Dios se ubica en el extremo norte de Nagarote.
Estaba semienterrada
La fosa donde estuvo sepultada Vilma Elena Méndez, desde hace más de tres meses, tiene aproximadamente dos metros de profundidad y unos tres metros de ancho. El sitio estaba cubierto con basura, ramas y hojas secas. La mujer cumpliría 41 años el próximo 26 de abril.

Vecinos y amigos de Vilma Elena Méndez aseguran que era una mujer con problemas de salud mental.
«Cuando ellos (Hermógenes y Sheyla) publicaron en Facebook, como el 9 de diciembre (de 2021), que doña Vilma había desaparecido creíamos que se le había olvidado la dirección de su casa», dijo una vecina, quien pidió se omitiera su nombre.
La pareja sigue detenida en calidad de investigados y hasta el mediodía de este miércoles la Policía no se había referido oficialmente al caso.
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Por su parte, Margarita Estrada, quien labora en una casa colindante con la vivienda donde se dio el hallazgo de la osamenta, dijo estar sorprendida por lo sucedido. «Nunca me imaginé que en esa casa estaba enterrada una persona», manifestó Estrada.

Los habitantes de la calle nueve del barrio Sonrisa de Dios, al ser interrogados sobre el crimen que ha conmocionado a los habitantes de Nagarote, responden con timidez y si miran una cámara de televisión se introducen en sus casas y en algunos casos hasta cierran las puertas.
Vilma Elena Méndez fue sepultada la misma noche del martes, a eso de las 11:00 de la noche. Las autoridades solo permitieron la asistencia de tres familiares.