Frente a una eventual condena de 30 años de prisión por el delito de asesinato agravado quedaron Andrés Enrique Calero, de 64 años y su hijo Francisco Calero Moreira, de 27.
Esto porque el juez Cuarto Distrito Penal de Juicio de Managua, Jeancarlos Fernández, los encontró culpables de asesinato agravado en perjuicio de Jorge Luis Narváez, a quien le quitaron la vida de 14 machetazos.
Las largas condenas para padre e hijo fueron solicitadas por el Ministerio Público y por la acusadora particular adherida Keyla Largaespada, después de conocidos los fallos de culpabilidad.
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La representante de la Fiscalía y la acusadora particular fundamentaron su petición de 30 años de encierro en el hecho que los inculpados actuaron con alevosía (dos contra uno) y ensañamiento (someter sufrimiento innecesario a la víctima) en la ejecución del crimen.
Machete incrustado en el rostro
Dos testigos refirieron en el juicio que el machete con el cual Francisco Calero atacó a Jorge Luis Narváez en represalia porque le negó un trago de licor a Andrés Enrique Calero (padre del agresor) quedó incrustado en el rostro a la víctima.
Un vecino que presenció el crimen relató que al momento que Francisco Calero daba filazos a Jorge Luis Narváez, Andrés Calero le gritaba: “¡Dale, matalo, matá a ese hijo de p…!”
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Los testimonios antes mencionados fueron determinantes para que el juez Jeancarlos Fernández declarara la culpabilidad de los dos hombres habitantes de la comunidad San José de La Cañada, kilómetro 12 de la Carretera Panamericana Sur.
Más pruebas directas
La parte acusadora también aportó como prueba el machete utilizado por Francisco Calero para quitarle la vida a Jorge Luis Narváez la tarde del 5 de diciembre de 2021 en la comunidad antes mencionada.
En el machete, la Policía encontró manchas hemáticas del tipo de sangre de la víctima al igual que en la vestimenta de Francisco Calero, encontrada en una mochila ocupada al momento de la detención.
El abogado defensor solicitó la pena mínima de 25 años de prisión para cada uno de los declarados culpables de asesinato agravado.