Después de una prolongada pausa de 99 días, los reflectores del beisbol de Grandes Ligas han girado su atención hacia el terreno de juego y casi de forma automática se reviven una serie de expectativas que estaban frenadas por la falta de un nuevo convenio colectivo que trajera estabilidad y disipara la creciente inconformidad sobre el reparto de las utilidades.
La impresión que queda es que los ganadores fueron los jugadores, no solo porque fueron firmes en sus posiciones y demostraron una unidad que no pudo ser vulnerada, sino porque realmente lograron aumentos en sus salarios, se creó un fondo de bonificación para premiar a los peloteros más destacados y se ampliaron los límites de las nóminas de los equipos.
De igual modo, se determinó la ampliación a 12 de los equipos que irán a la postemporada, se reduce el número de veces que un jugador puede ser bajado a Ligas Menores, mientras se agregaba el bateador designado a la Liga Nacional y se dejan abiertos ciertos espacios para discutir en torno al establecimiento de un draft (sorteo) internacional, entre otros asuntos.
El salario mínimo, que estaba en 570 mil 500 dólares, se amplió a 700 mil este año y subirá de tal modo que en 2026 andará por 780 mil. Una temporada completa consta de 187 días, pero un jugador tendrá un año de servicio cuando pase al menos 172 días en el roster de 25 jugadores de Grandes Ligas. Luego vendrán los aumentos, arbitrajes y agencia libre.
Lo de la ampliación de los umbrales o límites de las nóminas salariales de los equipos antes de ser sujetos del impuesto de lujo que promueve el balance competitivo y que los dueños de equipos tenían 214 millones de dólares, será de 230 millones este año y subirá hasta 244 millones en 2026. Así que habrá más flexibilidad para los equipos al contratar jugadores.
Sobre lo del establecimiento de un draft internacional a partir del 2024, es un tema que se va a discutir, pero que tiene a los jugadores con un claro rechazo a su implementación. “No soy fanático de los drafts. Lo que hemos accedido, es a tener una conversación al respecto, pero no existe nadie que esté apresurado por aprobar más restricciones a los jugadores”, dijo Tony Clark, director del sindicato de peloteros.
Lo esencial ahora, es que las actividades en el campo de juego vuelven a convertirse en la parte más importante del beisbol, pero antes de que pongan en marcha los entrenamientos de primavera a partir de este 18 de marzo y luego la temporada inicie el 7 de abril, vamos a descubrir cuál será el destino de un puñado de agentes libres del más alto nivel.
Jugadores como Carlos Correa, Freddie Freeman, Trevor Story, Carlos Rodón y Kris Bryant, entre otros, aún no tienen equipo para la próxima temporada, sin embargo, ahora que se ha concluido el paro patronal, es lógico pensar que los clubes deben estar apurados tratando de conseguir a cualquiera de estos astros para aumentar sus oportunidades.
Así que a partir del 7 de abril la temporada estará en acción con su calendario completo de 162 partidos, con 12 equipos avanzando a la postemporada (los tres ganadores de División, más los otros tres con mejor balance en cada liga), quienes deben pasar la etapa de los comodines, saltar luego a la Serie Divisional y luego de Campeonato, con el sueño de ir y gana la Serie Mundial.
Lo más importante, es que el beisbol está de regreso donde debe estar: en el terreno de juego y no en una mesa de discusiones.