Estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) denunciaron que esa alma mater les disminuirá la beca que tenían asignada a partir del segundo semestre de 2022.
A través de un correo electrónico, la universidad les informó sobre la renovación de su beca de arancel en un 100% para el primer semestre, pero para el siguiente semestre solo les cubrirá el 80%. Ese anuncio lo reciben luego de un recorte de la asignación del seis por ciento que recibe la UCA del Presupuesto General de la República y la cancelación de las personerías jurídicas de 12 universidades del país.
Debido a eso, este año la UCA solo recibirá un millón de córdobas del PGR. En 2018, la UCA recibió 251.8 millones de córdobas. En 2019, el CNU le redujo la asignación hasta en un 26.7 por ciento, bajando el monto hasta 184.5 millones de córdobas. Eso ocasionó que esa casa de estudio superiores ya en años anteriores tuviera que reducir su número de becas.
“No obstante, debido a las limitaciones presupuestarias que enfrenta la universidad, a partir del IIS 2022, usted gozará de una beca del 80%”, se lee en el documento institucional que envió la Dirección de Desarrollo Estudiantil de la UCA.
Además, la carta que se le envía a la comunidad universitaria explica que la UCA, fiel a su compromiso cristiano y el deseo de servir al país, «apoya a estudiantes capaces, pero con escasos recursos económicos, en sus esfuerzos por culminar una carrera universitaria», menciona.

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Diputado Wilfredo Navarro amenaza a la UCA
El diputado de la bancada del Frente Sandinista y segundo secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, informó el pasado lunes 7 de febrero que la UCA no estaba al día con sus informes ante el Ministerio de Gobernación y que ha sido beneficiada con suficiente prórroga.
Las declaraciones fueron brindadas durante el contexto del cierre de universidades privadas, a través del despojo de su personalidad jurídica. Estas casas de estudio pasaron al control del Consejo Nacional de Universidades (CNU) y una de estas fue la antigua Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), lo que para especialistas en educación como Carlos Tünnermann significa un debilitamiento para la educación nicaragüense.
«La UCA es un centro de terrorismo, aún actual, es un centro de promoción de violencia y de desinformación, no está al día con el Ministerio de Gobernación, no tiene llenado sus requisitos, pero se le han dado cuatro veces prórroga», fueron las declaraciones brindadas por el diputado del Frente Sandinista a un medio oficialista.
UCA tranquilizó a su comunidad universitaria
Dos días posteriores a las declaraciones del diputado Navarro, la UCA a través de un comunicado informó que tiene como «principio la transparencia en su gestión».
Sin mencionar la situación de vulnerabilidad a la educación superior ni los ataques realizados hacia la casa de estudios expresó que «es una institución comprometida con el cumplimiento de las leyes y disposiciones nacionales» sobre su «naturaleza como casa de estudios superiores de asociación civil».
Los universitarios manifestaron en redes sociales y medios de comunicación que se sentían con un «futuro incierto» por el temor de que les cancelen la personalidad jurídica a la institución y no pudieran continuar sus estudios.
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