El diputado orteguista y segundo secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, informó este lunes que la Universidad Centroamericana (UCA) no está al día con sus informes ante el Ministerio de Gobernación y que esta institución le ha dado suficiente prórroga.
Estas declaraciones del parlamentario las brinda en un contexto donde el régimen de Daniel Ortega, a través de la Asamblea Nacional, despojó de su personalidad jurídica a seis universidades privadas, las cuales pasaron al control del Consejo Nacional de Universidades (CNU).
«La UCA que es un centro de terrorismo, aún actual, es un centro de promoción de violencia y de desinformación, no está al día con el Ministerio de Gobernación, no tiene llenado sus requisitos, pero se le han dado cuatro veces prórroga», señaló el diputado orteguista al oficialista Viva Nicaragua Canal 13.
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LA PRENSA envió consultas al área de Dirección de la UCA para conocer su versión sobre esta afirmación del diputado Navarro, pero las autoridades académicas solo se limitaron a responder que «No tenemos más información sobre esas declaraciones, ni comentarios al respecto».
Este lunes la Asamblea Nacional aprobó con «trámite de urgencia» tres leyes que sustituyen la razón social de las universidades canceladas la semana pasada y ordenó crear tres universidades estatales, las cuales se encargarán de administrar las seis casas de estudios privadas ilegalizadas.
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La UCA, a mediados de enero denunció que por cuarto año consecutivo el CNU redujo la asignación presupuestaria que cada año recibe esa casa de estudios, procedente del 6 % constitucional y para este 2022 le fue destinado únicamente un millón de córdobas, lo que equivale a menos del 1 % de lo asignado en 2018, cuando empezó la reducción.
La casa de estudios se vio obligada a replantear su programa de becas, ya que este depende de la asignación de dichos recursos. Con este recorte las autoridades se vieron impedidas de otorgar nuevas becas a los cientos de jóvenes de escasos recursos que este año buscan estudiar en esa alma mater.
La UCA —que figura entre las 10 mejores universidades de Centroamérica— ha defendido abiertamente a los estudiantes que iniciaron las protestas contra el régimen de Daniel Ortega en abril de 2018. De hecho, este recinto sirvió de bastión de los universitarios durante las convulsas protestas.
En 2018 la UCA recibió 251.8 millones, en 2019 el CNU redujo hasta en un 26.7 por ciento el presupuesto asignado a la UCA, entregándole solo 184.5 millones de córdobas, situación que obligó a esta casa de estudios a tomar las mismas medidas que aplicaron este año: reducir el número de becas.
«Mediante varios comunicados, desde 2019, la UCA ha informado sobre las reducciones en la asignación anual que recibe de fondos del Estado de Nicaragua. En estas comunicaciones se ha indicado que los recortes presupuestarios limitan las posibilidades de la universidad para otorgar becas totales o parciales a estudiantes provenientes de familias que no cuentan con los recursos para costear la educación universitaria de sus hijos», indicó a LA PRENSA la dirección de la UCA tras el recorte presupuestario.